Negocios

[VIDEO] ¿Sabes cómo hacer rentable un emprendimiento social?

Conversamos con Mónica Vásquez, directora de la Región Andina de NESsT, para responder esta pregunta.

Según un último reporte sobre inversión de impacto en América Latina, el Perú lidera en la región con US$ 312 millones.

Durante años, el financiamiento de proyectos de impacto social se ha ejecutado a través de recursos económicos proporcionados por grandes grupos, empresas o fundaciones, que promueven programas de Responsabilidad Social. No obstante, en los últimos años, han emergido los fondos que proveen capital paciente para emprendimientos sociales, que operan bajo una lógica de mercado. Como se desprende de su nombre, los inversionistas no poseen apuro por recuperar su inversión. Esta modalidad se ha convertido en una alternativa para invertir fondos filantrópicos de manera más estratégica, ya que los fondos operan bajo la lógica del Smart Money: el dinero que llega acompañado de mentoría, servicios y asesoría.

NESsT es una organización internacional sin fines de lucro que apoya la creación y el crecimiento de empresas sociales sostenibles, que contribuyan a resolver problemas críticos en países con economías emergentes como el Perú. Además de identificar emprendimientos sociales con alto potencial de escala, invierten fondos de capital paciente, como se le llama a aquella inversión que no posee un periodo de recuperación.

Una vez identificado el emprendimiento, el equipo de NESsT hace un trabajo de due diligence, analizando el equipo, el impacto, la estrategia y el modelo de negocio. Si el caso resulta de interés, se le propone a un comité el monto que se puede le ofrecer al emprendedor en términos de financiamiento. Entre los emprendimientos que figuran en el portafolio de NESsT, está la marca Pietà, emprendimiento social que les permitió a los presos de cárceles peruanas fabricar y diseñar prendas de vestir de alta calidad. Thomas Jacob, diseñador de moda de origen francés, que trabajó para la casa Chanel, encabeza el proyecto apoyado por NESsT, otras marcas del portafolio son Yaqua, Amaz Food, Compadre, Frutiawajun, entre otras.

A través de NESsT, estos emprendimientos acceden a fondos de inversión para empresas en etapa temprana de crecimiento o en etapa de consolidación, en forma de créditos revolventes o préstamos sin interés, provenientes de fondos internacionales o locales, principalmente de fundaciones, familias o personas individuales.

Mónica Vásquez del Solar, directora de NESsT para la Región Andina, comenta que es importante que haya este tipo de empresas en países emergentes como el Perú, donde existe crecimiento económico pero poblaciones que no logran insertarse al mercado, y sobre todo porque el emprendimiento social no accede a créditos apropiados o el financiamiento es escaso o sumamente costoso.

IDENTIFICAR EL EMPRENDIMIENTO
El equipo de NESsT hace un trabajo de due diligence, ¿qué quiere decir? Analizan el equipo, el impacto, la estrategia y el modelo de negocio. Si el caso resulta de interés, se le propone a un comité el monto que se puede le ofrecer al emprendedor en términos de financiamiento. Luego que se ejecuta la inversión, esta llega como capital inteligente: además de dinero, la organización ofrece mentoría, servicios y asesoría, acompañando a los emprendedores hasta alcanzar sus metas. Entre los emprendimientos que figuran en el portafolio de NESsT, están marcas como Pietà, Yaqua, Inka Moss, Amaz Food, Sustaintable Fishery Trade (SFT), Compadre, Frutiawajun, Housekipp, entre otros.

A través de NESsT, estas empresas acceden a fondos de inversión en etapas tempranas de crecimiento, o de consolidación en forma de créditos revolventes o préstamos sin interés, provenientes de fondos internacionales o locales, principalmente de fundaciones, familias o personas individuales. 

¿Cómo describiría el ecosistema del emprendimiento social en el Perú?
El sector en general ha crecido mucho, en términos de emprendedores como de la calidad de las propuestas. Vemos no solo entusiasmo sino emprendimientos con modelos de negocio sostenibles en el tiempo. Hace unos años había muchas iniciativas interesantes, pero que no tenían ese componente de capacidad de gestión que vemos ahora, de querer resolver un problema relacionado a una población vulnerable con una solución o herramienta de mercado. 

¿Es lo mismo un emprendimiento social que una startup?
No necesariamente. Puede haber emprendimientos sociales que incluyan un componente digital, pero siempre es así. Lo que define a un emprendimiento social es que, como modelo de negocio, resuelva o esté contribuyendo con la solución de problemas a grupos vulnerables, como mujeres en situación de riesgo, jóvenes o personas de escasos recursos, personas en estado de marginalidad o que no pueden reinsertarse al mercado laboral. En la medida que haya un modelo de negocio basado en el mercado, y que quiera resolver problemas sociales, sea tecnológico o no, es un emprendimiento social.

¿Debe ser innovador?
Eso sí, porque busca una solución diferente o porque posee un modelo distinto, no tradicional. Tengamos en cuenta que en este sector existen dos tipos de clientes: el cliente final, al que se llega por una estrategia empresarial, y el beneficiario, que recibe la solución social. La idea es poder establecer un modelo de negocio capaz de atender a los dos.

¿Cuáles son los modelos de negocios que existen en este rubro?
Son varios, y podemos incluir como cliente a un tercero corporativo. Hay modelos de subsidio cruzado, que se concentran en generar una línea de negocio que permita auxiliar un producto o servicio a más bajo costo para los beneficiarios, pero otros modelos, que no son de subsidio cruzado, contribuyen con insertar a las personas de escasos recursos en la cadena de valor (producción). Vemos también modelos de negocio en los que el servicio que se provee está dirigido a las mismas poblaciones vulnerables.

¿Es fácil encontrar financiamiento para este tipo de emprendimientos?
Hace unos años era complicado, porque en el Perú primaba la lógica de negocio, donde las iniciativas de doble o triple propósito no eran entendidas. Se miraban con suspicacia estos negocios. Pero, ahora, la gente con recursos, individuales o familiares, quiere invetir.

¿Quieren ganar dinero o solo quieren ayudar?
En el mundo hay dos tipos de inversión: los que priorizan el retorno financiero sobre el impacto, que quieren hacer el bien pero también ganar, y los que esperan un retorno social y ven el capital como herramienta para resolver un problema social. En el Perú se da este segundo tipo de inversión, que viene más de recursos de filantropía, que buscan ser invertidos de una forma diferente, estratégica y sostenible.

¿Cuánto invierte NESsT en un emprendimiento social?
El rango es abierto y va desde los US$400.000 hasta los US$700.000. Para las empresas en etapa temprana tenemos un fondo que va de los US$40.000 a los US$150.000. Para las empresas en etapa más avanzada tenemos otro que va de los US$150.000 a los US$700.000.

¿Cuál es la clave para que un emprendimiento social sea sostenible?
Primero, profesionalizar el emprendimiento. Este no es un asunto de hippies que van a resolver los problemas del mundo. Se trata de recabar información de mercado, procesar de manera eficiente la información, crear una organización seria. No basta tampoco con ser el emprendedor estrella, el hombre orquesta que lo hace todo, sino de tener un equipo sólido, interdisciplinario, que está dispuesto a mejorar su gestión y a medir lo que hace, tanto en temas de impacto como en asuntos comerciales. Por otro lado, debe tener iniciativa para transmitir eso de manera clara a sus clientes, al mercado y a sus inversionistas. 

De todos esos temas, ¿cuál dirían que es el más importante?
Saber si el emprendedor sistematiza la información. Alguien que no sistematiza o no recoge la información del mercado nos da una impresión de si podrá llevar su emprendimiento a una etapa más avanzada de desarrollo. 

¿Cuáles son las preguntas más comunes antes de invertir en un emprendedor?
Nos interesa saber el nivel de compromiso, saber si quiere vivir de esto. También preguntamos por las competencias del equipo, porque no basta con tener dos o tres amigos y fundar una empresa social. Debe haber un experto en finanzas, un comercial, alguien de impacto. Otro tema es la gobernanza, en el sentido de cómo estas empresas en etapa temprana toman decisiones, ¿entre el grupo de fundadores?, ¿se asesoran con alguien?, ¿tienen un consejo consultivo?, ¿un directorio? Ya del lado del modelo de negocio vemos si de verdad hay una oportunidad de negocio relacionada con el impacto social que se busca. A veces vemos casos en los que el impacto está alejado del core del negocio, y se ve forzado.

¿Cuál es el perfil de este empresario social?
A diferencia de un emprendedor de startup, que busca hacer crecer el emprendimiento para después venderlo, el social busca hacer crecer el negocio para aumentar el número de beneficiarios o el impacto de la solución. Sobre las edades, es muy variado pueden ser personas jóvenes pero también empresarios de hasta 60 años.

En cuánto a salarios, ¿cuál es el rango de ingresos de este emprendedor?
Este es un tema bien importante, porque de eso también depende la sostenibilidad de la propuesta. Según lo que vemos en nuestro portafolio, calculamos que el ingreso de una persona con cargo de CEO está entre los S/ 3.000 y los S/ 8.000, dependiendo de en qué etapa está el emprendimiento.

Para integrar el portafolio de NESsT, la empresa debe estar ofreciendo una solución en el mercado, tratando de resolver un problema social, que afecta a poblaciones vulnerables o en situación de riesgo. 

 

 

 

También te puede interesar...

► 5 lecciones para emprendedores y ejecutivos, según Bob Dylan
► 7 hábitos que debes practicar para ser un emprendedor exitoso

Tags relacionados

Espacio Patrocinado