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Estos son los 8 empleos que están en riesgo debido a la tecnología

Los procesos de automatización reemplazan la mano de obra humana en los procesos de producción, pero no del todo.

Estos son los 8 empleos que están en riesgo debido a la tecnología

Los estudios señalan que la tecnología no reemplazará nunca a los humanos, sino que más bien potenciará sus capacidades, creando nuevos productos y servicios.

En 2013 los investigadores Erik Brynjolfsson y Andrew McAfee, académicos de Sloan School of Management del MIT, expresaron un pronóstico preocupante para millones de trabajadores, a partir de los procesos de automatización en decenas de industrias, sobre todo en el terreno de la manufactura, back office y retail, así como en los servicios financieros, la educación y la medicina. Aunque el artículo que hace referencia a su investigación, publicado en el MIT Technology Review, señala que este hecho es evidente para cualquier profesional que ha trabajado los últimos 20 años en sectores como la fabricación de automóviles o las agencias de viajes, que se han automatizado aceleradamente debido a la tecnología, la velocidad con la que desaparecerán millones de empleos será más rápido de lo que muchos analistas creen.

En esa misma línea, ese mismo año, un reporte de la Universidad de Oxford elevó las alarmas respecto de tecnologías como la Inteligencia Artificial, al afirmar que hasta un 50% de trabajos podrían ser automatizados, reemplazando la mano de obra humana por robots mecánicos. En países como Estados Unidos esta tendencia ya amenaza a aproximadamente el 47% de toda la fuerza laboral. Y, aplicando la metodología desarrollada por los investigadores Carl Benedikt Frey y Michael Osborne, del Programa Oxford Martin sobre Tecnología y Empleo, el Banco Mundial estimó que el porcentaje es aún mayor en países como Argentina (65%), India (69%) y China (77%). Para estos investigadores, sin importar a qué niveles penetre la automatización, se trata de posiciones laborales en peligro de extinción.

En países con economías similares a la del Perú, como Ecuador, Bolivia y Paraguay, el porcentaje real de puestos susceptibles de desaparecer alcanza al 40% y 45% del mercado laboral. Sin embargo, un reporte de la consultora McKinsey señala que, de 830 empleos analizados, solo un 5% serán 100% automatizados. Es decir, por ejemplo, si bien el 25% de las funciones de un CEO podrían ser automatizadas, no significa que las empresas dejarán de necesitar el 75% de funciones del CEO.

McKinsey determinó que las industrias con mayor potencial de automatización son Hotelería y Restaurantes (73%), Manufactura (60%), Logística (60%), Agricultura (60%), Retail (57%) y Minería (53%). Las industrias menos automatizables serán Arte y Entretenimiento (41%), Tecnología de la Información (36%), Management (36%) y Educación (35%).

LA ERA DE LAS MÁQUINAS

A decir de Juan Pedro Paz Soldán, consultor y experto en temas de gestión del cambio en organizaciones, Brynjolfsson, en su libro “The Second Machine Age”, el temor de que la tecnología genere desempleo no es nuevo. “En 1589 William Lee inventó la máquina de tejer automática. La reina Isabel I le negó la patente para evitar que las mujeres tejedoras pierdan sus trabajos. Lee decidió irse a Francia y con el apoyo del rey Enrique IV, desarrolló su tejedora. Su invento sentó inició la industria textil en Inglaterra, que hoy brinda empleo a 30 millones de personas en el mundo”, escribe Paz Soldán. Es decir, la tecnología destruye trabajos, pero también los crea.

Brynjolfsson sostiene en su texto que la tecnología no reemplazará nunca a los humanos, sino que más bien potenciará sus capacidades, creando nuevos productos y servicios que antes hubieran sido inimaginables.

El Banco Mundial estima que 5 millones de trabajadores del conocimiento ofrecerán sus servicios a un mercado global, gracias a plataformas como Freelancer o Upwork, personas que antes no accedían a estas oportunidades. Según Brynjolfsson, es fácil tratar de predecir qué trabajos serán eliminados, pero resulta más complejo intentar predecir cuáles aparecerán a partir de la creación de tecnologías que aún no existen. Para Paz Soldán, la actitud positiva ante la incertidumbre es justamente lo que definirá el perfil de los tecno-optimistas.

EMPLEOS EN PELIGRO

Según el artículo “How Technology is Destroying Jobs”, publicado en MIT Technology Review, los trabajos con mayor riesgo de desaparecer son los siguientes:

✖ Carniceros
✖ Secretarias y estenógrafos
✖ Asistentes de planilla
✖ Cajeros de bancos
✖ Asistentes de archivo de oficinas
✖ Digitadores
✖ Farmacéuticos
✖ Contadores

En contraste, los de mayor crecimiento entre los años 2.000 y el 2010 fueron los siguientes:

✔ Ingenieros de software
✔ Técnicos de soporte para sistemas
✔ Administradores de redes
✔ Analistas de redes
✔ Editores de publicaciones digitales
✔ Administradores de bases de datos
✔ Asistentes personales y domésticos
✔ Analistas de sistemas
✔ Asistentes médicos

NUEVO ENFOQUE

Frente a las visiones de una industria totalmente automatizada, donde la mano de obra es desplazada por completo por las máquinas, empieza a imponerse una nueva tendencia en la que los robots salen de las zonas de producción donde estaban recluidos, para trabajar en equipo con los humanos. Es lo que se conoce actualmente como la “robótica colaborativa”, concepto que pretende integrar a los robots al sistema de producción junto al trabajador, no para eliminar su empleo, sino para facilitarlo. Los nuevos robots, o “cobots” como se les llama, pueden usarse para tareas muy repetitivas, sin margen para la creatividad ni para la improvisación, que requieran mucha precisión o que sean más penosas físicamente, porque requieren mayor esfuerzo o porque una persona podría lesionarse si las hace de continuo.

También se prevé que estos robots servirán para transportar productos semiacabados o materias primas por las plantas, recoger objetos, en caso de estar dotados de brazos versátiles, o, si poseen cámaras, hacer inventarios. Pero también es importante señalar que la interacción con las personas será cada vez más natural, de tal forma que los robots, a partir de tecnologías como IA o Machine Learning, aprendan o comprendan las indicaciones que les dan sus “jefes” humanos con gestos. El inversor tecnológico, consultor en transformación y estrategia digital, Marc Vidal, considera que las empresas deberán hacer esfuerzos por normalizar la interacción entre humanos y robots, que representará un choque cultural en un inicio.

Por otro lado, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presentó un reporte donde augura que los porcentajes de desplazamiento de empleos por la Inteligencia Artificial están más cerca de lo que parece, pero se calcula que el efecto será menor en países en desarrollo.

Si bien los trabajos que desempeñan el personal con menos necesidad de capacitación, casos en los que se trate de trabajadores altamente sofisticados serán difíciles de sustituir. De acuerdo con el análisis de la OCDE, solo el 14% de los empleos en los países de la organización -que incluye a Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Japón- son “altamente automatizables”, lo que significa que las probabilidades estimadas por otros reportes, como el de los investigadores Frey y Osborne -que indicaban que el desplazamiento en algunas economías podía ser del orden del 70%-, no son justificables. Como conclusión: mientras más entrenada y calificada la mano de obra, menos posibilidades de automatización.

Vista de este enfoque, la automatización y la tecnología pueden convertirse en importantes aliados de los CEO. ¿Cómo podrías aprovechar estas herramientas para potenciar tu perfil profesional y el potencial de tu organización?

 

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