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Forbes: Mark Parker es el CEO del año en el sector retail

Un experimentado analista del sector retail de Forbes ha denominado a este CEO como “Hombre del Año 2018”.

Forbes: Mark Parker es el CEO del año en el sector retail

No cree en el cambio incremental en retail, sino en la innovación sostenible como un poderoso motor de crecimiento y un catalizador para el cambio.

En un mundo, donde los millennials cambian hasta cuatro veces de empleo antes de cumplir los 32 años, Mark Parker, CEO y presidente de Nike Inc., encarna el ideal del baby boomer clásico. La cabeza de la compañía de zapatos deportivos más grande del mundo ingresó a Nike en 1979, tras egresar de la universidad estatal Penn, como bachiller en Ciencia Política. Hoy, a sus 62 años, lleva casi cuatro décadas ininterrumpidas en la misma empresa. Empezó como diseñador de zapatos en la unidad de I+D en Exeter, New Hampshire, hasta escalar posiciones en áreas relacionadas al marketing y la gestión de marca. Desde 1988, año en el que fue nombrado VP de R&D, su ascenso a la alta dirección fue casi meteórico.

En los noventas, se convirtió en vicepresidente de calzado deportivo global y luego copresidente de la marca. En el 2006, tras casi tres décadas en Nike, sucedió William Pérez en el liderazgo de la compañía, un ejecutivo que tuvo un paso efímero por la firma fundada por Philip Knight. Siguió involucrándose en la creación de casi todos los modelos icónicos de la marca, como las Air Jordan o Air Max. Para este líder, la labor de un CEO le recuerda a sus primeros años como diseñador de zapatos: debes atender diversos detalles si quieres que las cosas salgan bien. Desde que asumió el liderazgo de la firma las ganancias se han incrementado en 57%. La participación de mercado de Nike es de 50%. 

CEO DEL 2018
Para Walter Loeb, experimentado analista del sector retail en Forbes, Parker es el “Hombre del Año” 2018 en el campo del comercio minorista, por su arriesgada decisión de reducir radicalmente su presencia en el mercado, recortando el número de tiendas exclusivas, apostando más por las alianzas comerciales y las ventas a través de plataformas online, pero al mismo tiempo invirtiendo fuertes montos de dinero en investigación, diseño e innovación. En su carta a los accionistas de la memoria 2017, él habla sobre la amplitud del cambio que está iniciando. No cree en el cambio incremental, sino en la innovación sostenible como un poderoso motor de crecimiento y un catalizador para el cambio.

En ese sentido, busca desarrollar alianzas como empresas como Flex, que lidera el campo de la internet de las cosas (IoT), en busca de adoptar un nuevo enfoque en la fabricación de calzado. La compañía, además, está trabajando con DreamWorks un sistema de diseño digital 3D para transformar el proceso de creación de productos.

Una de las otras cosas que Nike está trabajando con la Fundación Ellen MacArthur es la exploración de nuevos modelos comerciales a partir de la reutilización de los materiales. “Creo que todo esto presentará un desafío a la industria que podría tener un resultado positivo para los clientes. La decisión de Parker de no vender a muchas compañías de tiendas por departamento obliga a estos puntos de venta a encontrar reemplazos para los productos de Nike”, analiza Loeb.

Es decir, Parker podría empujar a empresas de retail a acercarse a otras marcas, o promover que algunas tiendas minoristas sean más aventureras y desarrollen sus propios productos, generando más innovación en el sector, una fórmula para obligarse a ser más competitivo.

CLAVES DEL LIDERAZGO
No son muchos los casos de ejecutivos que llegan a convertirse en CEO en este sector, sobre todo en el campo de la fabricación y venta de ropa deportiva, destaca Loeb, porque se trata de una actividad altamente competitiva, que evoluciona cada año. Por esa razón no solo llama la atención la línea ascendente de este líder, sino el hecho de que siga en la misma posición varios años. Es más, en el 2016, Philip Knight, además de cederle la presidencia, le otorgó US$30 millones en acciones a Parker para que se quede hasta 2021 al frente de Nike. 

En la firma, Parker es conocido por un estilo de liderazgo reflexivo pero exigente. A diferencia de otros CEO de empresas líderes, tiene poca actividad pública. Mientras que otros ejecutivos de su nivel se caracterizan por su visibilidad, como Kasper Rorsted (Adidas) o Kevin Plank (Under Armour), Parker prefiere recorrer los pasillos de las instalaciones de Nike en Beaverton, Oregón, para identificar los mejores proyectos, refinando y potenciando aquellos con potencial de convertirse en realidad. 

Por experiencia, sabe que las grandes ideas llegan de cualquier parte y que pequeños proyectos podrían convertirse en productos multimillonarios. Pocos saben que este líder fue maratonista durante sus años universitarios, por lo que desde sus primeras experiencias en la organización le puso especial énfasis no solo al desempeño del zapato sino al diseño, por lo que muchos lo consideran el Steve Jobs del calzado deportivo. Parker dirige la Nike a partir de dos tipos de preguntas que les hace a sus subordinados: las directivas y las inductivas.

La primera la hace para tratar de que sus colaboradores comprendan su visión y la hagan suya. La otra para que ellos mismos lleguen a sus propias respuestas, empoderando a otros líderes de la organización a tomar sus propios riesgos. Este enfoque ha promovido durante la última década una cultura basada en la innovación, elemento que se ha convertido en parte del AD de la compañía, por lo que Parker considera que su labor está hecha. ¿Cuáles son las claves con las que se identifica este CEO?

1. Consideración. No solo se trata de trata de vender el mejor producto, sino de ser el mejor vendedor. Los colaboradores de Nike no solo se entrenan en áreas relacionadas a las ventas sino también en temas de producto e innovación.

2. Creatividad. Darle su lugar al equipo para que no se vea presionado por los resultados comerciales. Una fórmula de Parker es, más allá de las crisis externas, dejar que el equipo desarrollo sus ideas sin presiones ni plazos.

3. Observación. Para Parker hacerles preguntas a las personas es el mejor combustible para innovar. Este CO posee dos tipos de interrogantes, las directivas y las intuitivas. Las dos buscan que la gente llegue a sus propias conclusiones.

4. Innovación. Promueve que sus colaboradores tomen riesgos, asumiendo sus errores, para probar nuevas cosas. Promueve que sus ejecutivos asuman riesgos o lideren proyectos, para que descubran cosas nuevas o replanteen otros conceptos.

5. Creatividad. Parker ha declarado muchas veces que la irreverencia le inspira, por lo que no teme que lo sorprendan. En ese sentido, ha creado equipos con jerarquías diferentes, esperando ideas a veces “locas” pero muy creativas.

Las ventas en la actualidad de Nike reditúan más de US$32 mil millones y se espera que lleguen a US$50 mil millones dentro de los cinco próximos años. ¿Cuántos líderes se involucran directamente en el desarrollo de los productos y el diseño, en busca de una visión inspiradora que transforme consumidores en amantes de las marcas? Loeb responde esta interrogante reflexionando sobre el hecho de que Parker, en el fondo, nunca ha dejado de ser un diseñador de calzado, por lo que conoce como nadie el producto que fabrican. ¿Conocemos otros CEO así en el campo de la ropa o el retail?

 

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