n un solo dígito hasta la quincena de marzo del 2011, Pedro Pablo Kuczinsky se enfrascó en un cruce de declaraciones con Alejandro Toledo que acabó restándole votos al ex presidente. Con conocimiento de causa, PPK demandó la prueba toxicológica a Toledo, que replicaba con denuncias sobre su doble nacionalidad. (PPK anunció que era “asunto cerrado”, pero luego se supo que suspendió el trámite de renuncia a la ciudadanía estadounidense). Sin embargo, el verdadero despegue ocurrió tras la divulgación de un video en que una mujer le agarra los testículos en plena movilización partidaria en el Callao. El montaje se descubrió semanas después: “del comando de PPK se me acercó un señor y me dijo le vamos a dar su propina”, aseguró la dueña de la mano. Para entonces, el candidato era una estrella mediática y más espontáneos se acercaron repetir la “pesada” de la suerte que lo llevó al tercer lugar.