"papá, quiero que me reconozcas"

leyenda foto

l verano del 2000, Laura Bozzo presentó a Lucrecia Orozco dentro de las panelistas de un programa sobre padres que no reconocen a sus hijos. El Perú conoció a Zaraí en foto. La niña, entonces de 12 años, reclamaba que Alejandro Toledo, líder de la oposición, la reconociera como su hija. “Si esta pobre señora no sabe con quién se acuesta es su problema”, fue la respuesta de Eliane Karp, esposa del candidato. El oportunismo de la primicia hizo que pareciera un montaje oficialista –años después, se supo que Bozzo lo coordinaba con Montesinos-, pero el tema revivió en marzo del 2001. Convencido por la historia de Zaraí, Jaime Bayly intentó conectar a Toledo con su hija, sin éxito. El candidato aseguró que no era el padre, pero se negó a probarlo con un examen de ADN. Karp afirmó que no era una prioridad. Zaraí, que llamaba a Toledo “sinvergüenza”, “mentiroso” y “cobarde”, solo logró la prueba y el reconocimiento que buscaba en agosto del 2002, por la vía judicial. “Me encantó cuando firmó el papel”, relató luego. “Creo que es lo más espectacular que he visto de él”.