Redacción EC

acaba de ser galardonada con el premio Veuve Clicquot a la mejor chef femenina de América Latina 2015, un galardón que forma parte del programa de , cuya tercera edición se celebrará la noche del 23 de setiembre, en México D.F. 

La cocinera brasileña -cuyo restaurante homónimo en Rio de Janeiro ganó una estrella Michelin en marzo último- fue la figura inaugural del congreso gastronómico de Mistura 2013, cuando se celebró en el Campo de Marte. Recordamos su paso por Lima, recordando la nota publicada por  en las páginas de El Comercio.

TÉCNICA Y EMOCIÓN EN LA COCINA CARIOCA
Es la primera vez que la chef brasileña Roberta Sudbrack viene al Perú, y todo indica que se siente como en casa. Empapada de ese sabor popular, de olores a tradición y orgullo por los productos peruanos que inundan la feria Mistura, la ex carretillera (por cuatro años vendió hot dogs en Brasilia) pasea por la feria, la disfruta, la vive.

Roberta pasa desapercibida en el Campo de Marte. Es dueña de una gran humildad, a pesar de los honores que los cocineros y críticos del mundo han rendido a su cocina, que este año pasó a integrar la lista San Pellegrino de los mejores del mundo. Su restaurante está en el puesto 71.

LA ESENCIA DE LO SIMPLE
¿Entonces, cómo presentarla? Simple –dice ella– una cocinera brasileña. “La simplicidad es mi inspiración para todo. Hago una cocina moderna pero muy conectada a lo cotidiano, a las costumbres. Esto es lo que me encanta”, dice mirando Mistura.

“Yo pienso que podemos hacer una cocina moderna así, sin perder la simplicidad, es donde está la verdad”, acota.

Roberta no está en Wikipedia, incluso en la página web de su restaurante posa casi sin mostrar el rostro. Así que casi no la conocíamos...

Ella es de Rio Grande do Sul, pero fue criada por sus abuelos en Minas Gerais, “un estado donde para mí está la esencia de la cocina brasileña, muy conectada con el fuego, con la piedra, con las cosas de la tierra”, dice la chef que suma 16 años en cocina, pero quiso ser veterinaria y estudiar en Estados Unidos.

“No necesitaba cocinar, mi abuela lo hacía muy bien. Pero cuando me tocó hacerlo para mí, todo se aclaró, vi que había una cosa muy fuerte allí y resolví invertir en eso. Pero no tenía dinero para una escuela. Hice una formación sola, autodidacta, por más de tres años. Soy muy disciplinada y rígida conmigo misma”, nos cuenta. Así empezó a hacer cenas, una de ellas en casa de un ex ministro de justicia del Brasil. Allí el entonces presidente Fernando Henrique Cardoso probó su comida.

“Era muy joven. Me gusta mucho el desafío. En Palacio nunca hubo un chef de cocina, y a ellos les gustó hacer eso porque al final la cocina es la expresión del pueblo, por dónde se comunican”, dice asociándolo al nexo que vio ayer entre el gobierno representado por la primera dama Nadine Heredia y ese baño popular que es Mistura.

Después de siete años en la cocina presidencial, Roberta trazó su propio camino: en el 2005 abrió su restaurante en Rio de Janeiro.

La cocinera brasileña se presentó en el congreso gastronómico de Mistura 2013. (Foto: Apega)

MODERNIDAD Y SENSIBILIDAD
Hoy Roberta Sudbrack será la cocinera que inaugure las conferencias en el Gran Auditorio Apega de Mistura. “Para mí es una emoción muy grande, porque estoy muy tocada por lo que veo, que está muy conectado con lo que hago. Para mi país es una honra inmensa, porque estoy aquí como Brasil”, confesó con emoción.

“Hago una cocina moderna pero totalmente hecha a mano, sin tecnología. Me gusta buscar la esencia del producto, respetarlo de inicio a fin, para que tenga su dignidad, que debe ser preservada. Para mí cocina es técnica y emoción en la misma proporción. Eso es lo que buscamos”, finalizó la chef que hoy por la tarde nos revelará su cocina y su filosofía. Aprenderemos mucho, sin duda.