¿A qué sabe Lima? Sin duda tiene gusto a criollismo, a mezcla, a mestizaje. Esta ciudad sabrosa recibió la influencia de chinos, españoles, indígenas y demás, absorbiendo ávida sus costumbres y tradiciones, que echaron raíces y consiguieron mostrarse como Dios manda en un puñado de suculentos platillos. Mañana se celebrará el aniversario 478 de la fundación de Lima. En ese marco, buscamos a los mejores restaurantes, huariques y demás para probar uno de los más grandes emblemas comestibles de la ciudad: el lomo saltado.

Según múltiples historiadores, este platillo nació gracias a la inmigración china, la cual se inició en 1849. Así, se incorporaron técnicas asiáticas, revueltas con mucho gusto nacional. Los chinos comenzaron a preparar su potajes en fondas, las antecesoras de los chifas. Entre woks y ardientes llamas se concibió esta delicia nacional que hoy es nuestro y que, además, habla sin palabras de la historia de una ciudad cambiante, un lugar que es sinónimo de fusión.

Cuéntanos en qué parte de la capital comiste el mejor lomo saltado de tu vida y ayúdanos así a elaborar una lista de los mejores lugares para disfrutarlo.