Las actividades extracurriculares ofrecen un entorno estructurado donde los niños con TDAH pueden canalizar su energía de forma positiva. Deportes, arte y música ayudan a mantener el enfoque, mejorar la autorregulación y reducir el aburrimiento.
Las actividades extracurriculares ofrecen un entorno estructurado donde los niños con TDAH pueden canalizar su energía de forma positiva. Deportes, arte y música ayudan a mantener el enfoque, mejorar la autorregulación y reducir el aburrimiento.
Por Milenka Duarte

Imagina a un niño que se mueve sin parar, interrumpe conversaciones sin darse cuenta, pierde la concentración con facilidad y lucha por mantenerse quieto en el aula. Para muchos padres y profesores, esto puede parecer simplemente una cuestión de “energía inagotable”, pero cuando estas conductas afectan el aprendizaje, las relaciones sociales y la vida cotidiana, pueden ser señales de un Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH).