Durante la adolescencia, es común que los lazos familiares, que en la infancia solían ser sólidos, se vean tensos por la necesidad natural de los adolescentes de distanciarse y establecer su propio espacio. Sin embargo, esta desconexión puede ser dolorosa y confusa tanto para los padres como para los hijos.
Durante la adolescencia, es común que los lazos familiares, que en la infancia solían ser sólidos, se vean tensos por la necesidad natural de los adolescentes de distanciarse y establecer su propio espacio. Sin embargo, esta desconexión puede ser dolorosa y confusa tanto para los padres como para los hijos.
Por Milenka Duarte

La adolescencia es una de las etapas más complejas y fascinantes en la vida de una persona. Este período que abarca desde los 12 hasta los 19 años, se caracteriza por una serie de profundos cambios que llevan a los jóvenes a sumergirse en una constante búsqueda de la independencia y autonomía, mientras se enfrentan a las expectativas y normas impuestas por la sociedad y su entorno familiar. Si bien esta fase puede ser muy estimulante y llena de aprendizajes, también puede generar incertidumbre y ansiedad, no solo a los adolescentes, sino también a los padres.