“He constatado anomalías y me he sentido en la responsabilidad de asumir una actitud de excepción para aligerar la reconstrucción nacional… he decidido disolver temporalmente el Congreso…”, decía el entonces presidente Alberto Fujimori el 5 de abril de 1992. Eran las 10 de la noche y no había terminado de hablar cuando decenas de tanques salían a las calles.

Fujimori dispuso así la disolución del Congreso de la República y la intervención del Poder Judicial, el Ministerio Público, el Consejo Nacional de la Magistratura, el Tribunal de Garantías Constitucionales y la Contraloría General de la República.

Para lograrlo ordenó que las tropas del Ejército, de la Marina y de la Fuerza Aérea se apostaran en los exteriores de las sedes intervenidas, de los locales de los partidos políticos de oposición, en las calles y en los exteriores de las viviendas de personajes como el entonces presidente del Senado, Felipe Osterling.

Hoy se cumplen 24 años desde aquel oscuro capítulo. Recuerda cómo se vivió aquel 5 de abril de 1992.