Las áreas protegidas del país llegan a Mistura
Las áreas protegidas del país llegan a Mistura
Redacción EC

Desde hace una semana, los inmensos árboles de castañas, las vacas tranquilas y sus pastos, el de las entrañas de la selva, el paiche que no cabe en las manos y la natural se han juntado en una esquina del Gran Mercado de la feria gastronómica . Allí, cinco asociaciones de productores exponen y venden lo que su trabajo y la naturaleza les han dado con algo más que contar: en realidad tienen de vecina a la naturaleza. 

Son agricultores, ganaderos y apicultores de cinco áreas naturales resguardadas por el Estado que han llegado para mostrar que conservación y aprovechamiento de recursos no son antónimos. Estarán hasta mañana para probarlo.

EXPERIENCIAS

Julio Sampaya es uno de los que apostaron por la protección de su entorno, la Reserva Nacional Pacaya Samiria, en . Pero no siempre fue así.

“La reserva era nuestro mercado”, dice. 

En 1997, luego de décadas de explotación de paiches, en el sector de Yarina, donde aún vive, solo quedaban 100 ejemplares. El Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas reunió a todos los ilegales y se formaron tres asociaciones. Ahora tienen siete mil ejemplares. 

“Ya hemos recuperado la población de peces, trabajamos con planes de manejo”, cuenta Julio mientras ofrece sus filetes congelados de las aguas calmas del .

La victoria sobre la ilegalidad también es un sentimiento familiar para Rosa Caballero. Ella vive en Pucallpillo, otrora zona cocalera en Juanjuí, . Hace ocho años, los pobladores de esta localidad, ubicada en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Río Abiseo, decidieron cambiar sus cultivos de hoja de coca por el cacao. Ahora llegan a Lima con productos de chocolate. Una victoria dulce.

Marisol Rafael, ganadera de la Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas en ; Fredy Azani, apicultor del Parque Yanachaga Chemillén en ; y Carlos Contreras, castañero de la Reserva Nacional Tambopata en Madre de Dios también son parte de esta experiencia. En el caso de la reserva Nor Yauyos Cochas, la cooperativa agraria que ha llegado con Marisol ofrece además papas nativas, directo de la tierra protegida.

Vale la pena la visita.

Contenido sugerido

Contenido GEC