En Tacna, el cónsul chileno, Pablo Pedreros, llegó hasta el Complejo Fronterizo Santa Rosa para reunirse con sus compatriotas e informarles sobre las gestiones para su retorno al país sureño. Serán empadronados para obtener el permiso de salida.

En la capital, buses interprovinciales que circulaban ayer, llenos de pasajeros, pese a la prohibición establecida en el decreto supremo que declara el estado de emergencia nacional ante el coronavirus, fueron intervenidos. Agentes de la Policía de Carreteras cortaron el recorrido de los vehículos a la altura del kilómetro 26 de la Panamericana Norte, en Puente Piedra, y procedieron a desembarcar a los pasajeros.

Los choferes de algunas unidades intervenidas, que habían partido la tarde del lunes 16 desde Tumbes, indicaron a El Comercio que no habían infringido la orden debido a que iniciaron recorrido antes de que esta entrara en vigencia. Este Diario constató que en cada uno de los buses había al menos 50 pasajeros, es decir, estaban llenos y ninguno tenía más de un metro de distancia con respecto al otro. Solo algunos llevaban mascarillas.

Varias familias quedaron varadas por horas en la Panamericana Norte mientras esperaban la llegada de un vehículo de transporte urbano que los llevara a sus casas. Algunas personas, equipaje en mano, debieron caminar para acercarse a su destino y otros tuvieron que pagar altos montos por un taxi.

En tanto, centenares de personas que perdieron sus vuelos –principalmente a Arequipa– por la cuarentena y el mal tiempo esperaron varias horas fuera del aeropuerto Jorge Chávez.

Unos 260 de ellos alcanzaron por la mañana a abordar los aviones de la FAP, en el Grupo Aéreo N° 8, que de manera solidaria los ayudaron a culminar el trayecto.

Sin embargo, al menos unos cincuenta no pudieron subir a la nave y permanecieron afuera del terminal aéreo hasta después del mediodía, en espera de que un representante de sus aerolíneas o de los orientara.

Consultas en suspenso

Todas las consultas externas en los hospitales del Minsa, Essalud, Fuerzas Armadas y policía quedaron suspendidas durante los 15 días del estado de emergencia.

Pese a esta prohibición, decenas de usuarios se acercaron a los diferentes hospitales de la capital para solicitar atención o reprogramar sus citas. En el caso del hospital Dos de Mayo del Minsa, solo estaba permitido el ingreso de los casos de emergencia, los pacientes con enfermedades crónicas, los que tenían que recoger medicamentos y los adultos mayores para ser vacunados contra el neumococo.

En el hospital Edgardo Rebagliati de Essalud, además, se limitaron las visitas de 3 p.m. a 4 p.m. En todos los hospitales solo está permitido la visita de un familiar por paciente

Lea también...