Redacción EC

Viernes Santo es también viernes de peregrinaje para miles de personas que, imitando el ejemplo de Jesucristo, deciden realizar su propio ‘vía crucis’ y recorren a pie el , en el , con el objetivo de llegar a la parte más alta, donde está la emblemática cruz.

La gran concurrencia de gente y la poca presencia policial han convertido el peregrinaje religioso de este año en un verdadero caos. A lo largo de la mañana, miles de personas trataron de moverse en medio de la multitud y lograron escalar el cerro por sus propios medios, incluso por lugares donde no hay camino sino pendientes de rocas inestables.

Los fieles que acudieron al lugar también denunciaron ante las cámaras de Canal N el haber sido víctimas de delincuentes que aprovechan la multitud para escabullirse y sustraer las pertenencias de sus víctimas.

Los policías en el lugar no se dan abasto para regular el paso de peregrinos. La vigilancia también se realiza con un helicóptero de la PNP.