Redacción EC

Las investigaciones por el , el pasado 23 de abril, siguen teniendo como un detalle llamativo el lujoso auto Lamborghini en el que la víctima, , se encontraba aquella tarde en Surquillo.

Días atrás se conoció que Quintana compró el vehículo a su socio Mario César Peláez Burga, sobrino del fiscal de la Nación, José Peláez Bardales. La policía ha retomado además la investigación contra Guisella Matilde Peláez Burga, también sobrina del titular del Ministerio Público, para esclarecer el crimen. Justamente se supo también que policías la vincularon a una banda dedicada al hurto y adulteración de vehículos luego de que fuera intervenida en La Molina el 2009 a bordo de una camioneta BMW que había sido robada en Surco y que tenía la placa de otra camioneta robada.

Un reportaje de “Cuarto Poder” revela ahora que una persona vinculada a la familia del fiscal Peláez es quien importó el Lamborghini. Se trata de Aldo Valeriani Solano, ex esposo de Guisella Matilde Peláez Burga, mencionada líneas arriba.

 

Valeriani trajo el auto tras comprarlo a poco más de 188 mil dólares en una tienda en Georgia, Estados Unidos. Pero con los impuestos de aduanas, al llegar al Perú vía marítima en marzo pasado se estableció su valor en 252 mil dólares.

Así, el Lamborghini, que fue traído como auto de segunda, fue traspasado por Valeriani a su ahora ex cuñado Mario Peláez.

De otro lado, vale recordar que una de las principales hipótesis que manejan los detectives antidrogas señala que Quintana fue asesinado en medio de una disputa por el control del tráfico de drogas desde el aeropuerto internacional Jorge Chávez entre dos mafias vinculadas a un poderoso cártel mexicano.

Quintana es señalado por la policía como coordinador de una de las citadas organizaciones. Habría delatado los movimientos de un grupo de narcos, antagonista al suyo, que operaba en complicidad con policías de Requisitorias dentro del terminal aéreo.