Empleada de empresaria señala a Fernanda Lora por callar crimen
Empleada de empresaria señala a Fernanda Lora por callar crimen
Redacción EC

ENRIQUE VERA

Su nuevo testimonial ante el 46 Juzgado Penal de Lima arrojó más detalles en alto relieve de acuerdo con la manifestación que rindió a la policía dos meses atrás. Gloria J.G. (17), empleada de la familia Arenas Castillo, ratificó que Fernanda Lora, presunta cómplice en el homicidio de la empresaria panadera , estuvo en la escalera de la residencia el día del crimen y pidió gaseosa con hielo luego de que el cuerpo fuera retirado.

Lo último que oyó de la fallecida fue una orden para la comida del día, dijo, y no se percató si ocurría algo extraño dentro del cuarto donde la mujer de 54 años era estrangulada por su hijo, . En algún momento, la menor escuchó ruidos pero al notar a Lora en jugueteos con el perro que Arenas había comprado por casi mil dólares, regresó a sus labores domésticas. Minutos después vería a la joven “sonriendo muy nerviosa” y fue a comprar porque Arenas así se lo indicó, sostuvo.

El 7 de noviembre del 2013, cuando el cadáver de la empresaria ya tenía dos días abandonado en un descampado de Manchay, la Policía llegó a la residencia de La Molina para interrogar a la pareja por separado. Gloria J.G. aseguró que Arenas fue llevado al cuarto donde y Fernanda Lora se quedó en el primer piso.

Desde la cocina, la empleada oyó que Lora la acusó llorando ante los agentes de ser quien robaba las joyas de María Castillo. La abogada del homicida, Elizabeth Carmona, acotó que la menor dio cuenta de aquella vez como la primera oportunidad de Fernanda Lora para decir la verdad sobre el crimen, “pero no lo hizo”. “Nunca estuvo amenazada como ahora lo sostiene”, replicó.

Otros datos saltantes en la audiencia fueron la aparente desaparición continua de joyas dentro de la residencia de los Arenas Castillo, así como la confirmación de una muy mala relación entre Lora y la fallecida. Sobre el primer punto, la defensa legal de Marco Arenas dijo que, tras concluir un minucioso inventario, Walter Arenas, viudo de la empresaria, reparó en la falta de las alhajas más valiosas adquiridas por la víctima.

“También dinero. Fernanda Lora no ha entregado todo a la policía. Incluso, al señor Arenas le informaron que las joyas que faltan seguían en casa de la mamá de Fernanda. Los policías deben aclarar esto en marzo cuando sean citados a declarar”.

PERITO COLOMBIANO
Un perito de nacionalidad colombiana trabajará en una nueva pericia psicológica de la joven si los magistrados que siguen el caso dan la autorización correspondiente a su defensa legal. El objetivo para la familia de la acusada es contrastar la prueba realizada en noviembre por la policía y que, a juicio del abogado Humberto Abanto, “duró solo 30 minutos sin consignarse un dato real”.

Abanto anotó que fue el extranjero quien dio en la alta probabilidad de que Marco Arenas también ultime a Lora y a la empleada por ser los puntos débiles en el plan de muerte contra su madre. Para eso el perito laboró en el análisis de las manifestaciones, grabaciones, “y de la personalidad psicópata del asesino”.

Desde el otro frente, la teoría va exactamente de revés. Arenas ha indicado a su abogada que el plan de Lora era arrojar por las escaleras a Gloria J.G. si esta insistía en dirigirse hacia el cuarto de María Castillo la mañana del crimen. “También pensó en quemarla porque de ella partía esa idea que se aplicó con la señora Castillo. Para eso entraba a páginas web sobre formas de desaparecer un cadáver, enviaba videos y propició lo del gallinazo que también quedó grabado”.

Mañana el vigilante que vio en el jirón Pedro de Candia, Surco, cuando el parricida dejaba la camioneta donde fue llevado el cadáver a Manchay, también rendirá su manifestación ante los magistrados del juzgado penal a cargo del caso. Luego, el juicio se retomará en marzo con la declaración de los policías que realizaron las primeras pesquisas en torno al asesinato.