Ana Briceño

En el 2010, cuando la delincuencia se había instaurado con fuerza en Trujillo, convirtiéndolo luego en cuna de sicarios juveniles, un grupo de policías se unió en esa ciudad para presuntamente emprender operaciones al margen de la ley, asesinando a supuestos delincuentes con información de inteligencia falsa y simulando enfrentamientos.

Sin embargo, un año antes, en diciembre del 2009, se registró un antecedente en Lima. Dos de los oficiales que más adelante serían los jefes de este grupo habrían inventado el secuestro de un empresario y de su hijo para apropiarse ilegalmente de US$5 mil.
El ministro del Interior, Carlos Basombrío, precisó ayer en el Congreso de la República que –de acuerdo con documentos reservados– el general PNP Vicente Álvarez Moreno y el comandante Raúl Prado Ravines [dos oficiales que encabezarían este grupo de policías] son los involucrados en el secuestro inventado. 

El empresario habría desembolsado el dinero porque era extorsionado por la policía. Álvarez era entonces un coronel a cargo de la Dirección General de Inteligencia del Ministerio del Interior (Digimin).

–Usando la inteligencia–

En la Comisión de Defensa, Basombrío detalló que todo empezó cuando cinco policías fueron asignados a la Oficina de Inteligencia de Trujillo en enero del 2010. Un año y medio después, Prado Ravines se integró formalmente a la unidad. A los dos meses, todos ellos fueron derivados a la Digimin en Lima. Su jefe era Vicente Álvarez. Luego se les sumaron otros dos suboficiales. 

Ya instalados todos en la Digimin, en junio del 2012 los agentes encabezaron en Santa Anita una operación en la que murieron tres personas que supuestamente iban a secuestrar a un empresario, cuyo nombre hasta ahora se desconoce. 

Otro caso que se les atribuye sucedió en setiembre del 2012 durante una operación que terminó con la vida de dos personas, en el fundo La Floresta, en Chincha Baja. 

La última ejecución extrajudicial que estos agentes habrían cometido –desde las oficinas de la Digimin– ocurrió en noviembre del 2012, en Puente Piedra, donde murieron tres policías y un civil, quienes presuntamente iban a secuestrar a un empresario, que para sorpresa de todos no se encontraba en Lima ese día. 

(Fotos: Reniec)

–Usando el terrorismo–

Pero las acciones de este grupo no solo fueron desde la Digimin. En julio del 2013 todos fueron removidos a la Dirección Ejecutiva contra el Terrorismo (Dircote), a solicitud del jefe de esa unidad, Vicente Álvarez, quien decidió que los policías conformen el Grupo Especial de Inteligencia Contra el Crimen Organizado (Geicco). 

“Nunca supe nada de lo que fue el Geicco. No creo que haya existido”, sostuvo a este Diario Wilfredo Pedraza, ministro del Interior en ese entonces. 

En diciembre del 2013, la policía mató a seis personas, quienes presuntamente iban a secuestrar a un empresario. “Documentos indican que se trató de una operación planificada con conocimiento del supuesto agraviado”, detalló Basombrío en el Congreso.  

El 11 de setiembre del 2014, luego del traslado de Álvarez a la Dirección General de Inteligencia (Dirin), los policías fueron trasladados a esa unidad. 

Actualmente, Álvarez es jefe del Comando Único Policial del Vraem. “Soy el más interesado en declarar, pero no tengo autorización”, sostuvo el último jueves a El Comercio.

Basombrío reiteró que el objetivo de este grupo de policías fue obtener beneficios económicos y ascensos. El gobierno de Ollanta Humala otorgó nueve condecoraciones a estos policías. Prado ascendió dos grados en dos años. 

La congresista Luciana León informó que pedirá el lunes a la Comisión de Defensa que decida si solicitará al  pleno del Congreso facultades de comisión investigadora para indagar a profundidad las responsabilidades de los implicados en las supuestas ejecuciones extrajudiciales de este grupo. Aún nadie ha pasado al retiro.