'Gota a gota': así opera la mafia que atemoriza a comerciantes
'Gota a gota': así opera la mafia que atemoriza a comerciantes
Martín Acosta González

El ‘gota a gota’ es la modalidad que utilizan bandas delictivas para “asfixiar”, a través de la extorsión, la usura y la coacción, a cientos de limeños, principalmente comerciantes. Estas organizaciones criminales, integrada generalmente por colombianos, ofrecen préstamos rápidos y sin requisitos pero a la mínima demora utilizan la violencia para hacer efectivo el cobro.

En el Código Penal este delito está tipificado como usura y aunque recién se ha dado a conocer por la prensa, según la esta modalidad no es no es nueva. “Tenemos denuncias registradas desde el 2013, solo que ahora se han dado más casos”, señaló a El Comercio el jefe de la Dirincri, general Miguel Núñez. 

Según estadísticas de la Policía, se han identificado al menos 10 casos con características similares en lo que va del año. Sin embargo, un gran número de estos no se denuncian por temor venganzas por parte de estas mafias.

Investigan crimen
Un hombre fue hallado sin vida en su vivienda en Carabayllo. El sujeto estaba colgado de una de las vigas de la casa en lo parecía un aparente suicidio. Sin embargo, tras la llegada de agentes de la PNP, estos concluyeron que fue un asesinato.

Indicaron que los asesinos colgaron el cuerpo de Roger Aranda Cáceres (48) para hacer creer que este se quitó la vida. Según algunos familiares, el hombre había sacado un préstamo y era extorsionado por sujetos, en lo que la policía ha señalado como la modalidad del 'gota a gota'. Las investigaciones están a cargo de la Dirincri.


 

Así operan
Uno de los últimos casos fue el denunciado por Ivón Marita Guillermo Rojo, propietaria de la vidriera “Anderson”, ubicada en la cuadra 8 de la avenida Riva Agüero en El Agustino. Ella contactó a una supuesta financiera que le prestó 500 soles. El compromiso que firmó señalaba el pago de 25 soles diarios durante un mes.

Al finalizar el mes la comerciante terminaría pagando 750 soles es decir casi 50% más de lo que pidió. Pero el monto de las cuotas diarias le daba la sensación, según dijo, “de no pagar mucho”. Sin embargo, el problema llegó cuando dejó de pagar un día.

A la mañana siguiente, dos sujetos colombianos llegaron a su local y la golpearon. Además, realizaron destrozos en la vidriera. Sin embargo, los hombres fueron intervenidos por agentes de Serenazgo antes de darse a la fuga. Finalmente, la policía los trasladó a la comisaría de Santoyo. Estos fueron identificados como Juan David López Osorio y Marlon Andrés Echavarría Mazo.

La PNP detalla que estas mafias tienen en su organización diferentes brazos. Un grupo de gente tiene como misión hacer conocida a la financiera, con volantes y tarjetas. “Hablan bien de estos negocios y crean la sensación de confianza”, comenta un agente. Otro grupo de encarga de tratar con quienes quieren los préstamos y ahí se muestran amables y flexibles.

Un tercer grupo se encarga de los cobros y estos generalmente advierten sobre los riesgos de no pagar. Cuando no se cumplen con los pagos, vienen los extorsionadores. Son sujetos que apelan a la violencia para hacer los cobros. Incluso cambian las condiciones de los préstamos. “Si la cuota era de 25 soles, exigen que por el retraso, los pagos lleguen a los 40 o 50 soles diarios”, señala una de las víctimas que no quiso identificarse por temor a represalias.

El general Núñez señaló que la Policía peruana coordina con su par de Colombia y detectaron que estas mafias migraron principalmente a Perú y Ecuador. “Es dinero que muchas veces llega desde actividades ilícitas y que ingresa de manera irregular al Perú. Los primeros casos se registraron en Piura y Tumbes, pero han llegado a Lima”. Finalmente señaló que estas organizaciones se mueven a otras ciudades luego de algunos meses. Una propuesta del Mininter busca que este delito sea incluido en su forma agravada cuando el cobro se hace con violencia.

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