Huaicos en Chosica: ¿cómo se planea evitar una nueva tragedia?
Huaicos en Chosica: ¿cómo se planea evitar una nueva tragedia?
Martín Acosta González

Raymundo Mariño lo perdió todo en el de marzo pasado. La furia de lodo y piedras le arrancó a dos de sus hijos y a su nieta, también se trajo abajo por completo con su vivienda. Sus lágrimas no alcanzaron para llorar sus pérdidas y el recuerdo de la tragedia tampoco alcanza para que él y sus vecinos se animen a dejar la peligrosa quebrada Rayito de Sol en .

A pocas casas de la familia Marino, Rosa Rojas se resiste a dejar su vivienda. “No tengo dónde ir. Casi nadie tiene dónde ir. Tengo miedo pero qué puedo hacer”, dice la mujer que detrás de sus ojos no esconde precisamente temor, sino más bien resignación. Defensa Civil de Chosica ha identificado 4.000 familias en peligro en las 14 quebradas de riesgo alto del distrito. El problema es que nadie está dispuesto a dejar su casa sin antes ser reubicados.

“Esta casa es lo único que tengo. Si me voy de esta casa no me queda más. Si no me reubican me da lo mismo quedarme o irme. Igual me quedaré sin nada”, señala un vecino de las zonas altas de Mariscal Castilla, otra de la quebradas peligrosas de la zona.

La temporada de lluvias y huaicos en Chosica se iniciará en marzo y según los pronósticos de Defensa Civil de Lima, los deslizamientos serán más fuertes y violentos que los registrados en 2015.  En aquella oportunidad fueron ocho los muertos, 25 los heridos, 110 los damnificados, 95 las familias afectadas, 65 las viviendas colapsadas y 45 las casas que fueron declaradas inhabiitables. Hoy hay un trabajo de prevención y rehubicación, focalizado en la quebrada Carossio –la de más alto riesgo- debido a su pendiente y a que no posee desfogue. No obstante, son pocas las personas de acuerdo con este plan.

Mientras tanto, en otras laderas existen miles de familias que viven abrazadas a una plegaria: “que las lluvias no sean fuertes”.


Pablo Capcha está de pie frente a lo que fue el segundo piso de su casa en el sector de Rayo de Sol, el más golpeado por los huaicos de Chosica en 2015. (Giancarlo Shibayama /El Comercio)

CAROSSIO EN RIESGO
Una de las primeras acciones fue declarar la quebrada Carossio como zona de muy alto riesgo no mitigable, “un lugar de dominio público, no se pueden realizar construcciones”. Eso quiere decir que los residentes de esta zona tendrán que salir sí o sí. Lo siguiente fue conseguir una zona para reubicarlos.

En diálogo con El Comercio, el ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS), Francisco Dumler, señaló que las familias de la quebrada Carossio a reubicar en una nueva zona son 234. No obstante, luego se detalló que serían solo 139.

Lo que sí no cambió era plazo estimado para concretar la reubicación: finales de marzo. Pasada esa fecha ninguna familia debería quedar en el lugar debido al riesgo de los huaicos. El Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS), la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y la Municipalidad de Chosica, coinciden en que está es una zona roja.

“No necesitas ser geólogo para ver que de 75 metros que tiene el cauce, este se reduce a cinco metros y encima en pendiente. Eso es un riesgo, es un embudo. Por más muro que pongas a los costados o bolsas de cemento o arena no se podrá mitigar el daño. Aún se pueden ver los segundo y terceros pisos por el huaicos anterior”, señaló a El Comercio el ministro de  Vivienda, Francisco Dumler.

“Le entregaremos un bono familiar para que las personas puedan ir a un lugar de cero riesgo y que además tenga todos los accesos y servicios. El costo de la vivienda estará cubierto, ellos solo deben renunciar a la vivienda de la que tienen título. A cambio se le entrega el bono equivalente al valor de su casa”. El ministerio estima que dos o tres semanas estarían siendo reubicadas las familias. Un pronóstico cargado más de entusiasmo que se realidad, según los pobladores.

En un primer término estas irían a un complejo multifamiliar Ciudad de Sol de Collique, en Comas, a departamentos de 50 m2 y 55 m2 en promedio, con un valor aproximado de 60 mil soles. Aunque un pequeño grupo de residentes se ha mostrado a favor de la reubicación, existe un grupo que aún se muestra renuente al cambio.

Se trata de familias que ya tienen viviendas consolidadas de dos o tres pisos, de terrenos amplios o con negocios, en donde viven varias personas y el espacio resultar pequeño. “Estamos en un trabajo de sensibilización permanente. Se debe analizar caso por caso”, señala el ministro.

Los inquilinos, por ejemplo, no podrán recibir los bonos y se ha previsto una ubicación especial, en primeros pisos, para personas que tienen negocios. Sin embargo, en un recorrido hecho por este diario existen pequeños talleres, instalados en vivienda que difícilmente podrán operar en un condominio.

Si bien la zona de Carossio tiene un plan de reubicación otras miles de familias sí permanecerán en las zonas de riesgo durante las temporadas de lluvias ¿Qué pasará con ellos?

MALLAS Y LIMPIEZA DE PENDIENTES
La Autoridad Nacional del Agua (ANA) ha detectado al menos 13 quebradas peligrosas -además de Carossio- de pendiente regular y cause pequeño. Causes que no hace muy poco estuvieron llenos de piedras y obstruido.

En conversación con El Comercio, el ingeniero Juan Carlos Sevilla Gildemeister, jefe de la Autoridad Nacional del Agua, señaló que Pedregal, Mariscal Castilla, La Libertad, Quirio, Nicolás de Piérola, Huampaní, Santa María, La Cantuta,  Santo Domingo, La Ronda, Rosario, son algunas de las que representan un grave riesgo para sus habitantes.

En estas zonas se ha procedido a descolmatar los ríos para que detenga las descargas máximas. También se colocará un sistema de alerta temprana pluviómetro (instrumento para medir la cantidad de lluvia que cae en un lugar y en un espacio de tiempo determinados), un sistema de alarma y un sistema de comunicación. De esta forma, pasado el umbral de precipitación, se activa la alarma y se evacúa la zona.

Quizá lo más importante radica en la colocación de 22 mallas dinámicas en nueve quebradas con el objetivo de contener el huaico. “Estas se instalan en escalera para disminuir el impacto del huaico. Con las mallas se mitiga el daño altamente. Las rocas se quedan atrapadas”.

El 25 de febrero se tiene planeado concluir la colocación de mallas. “El cálculo nos permite asegurar que estas estructuras no cederán ante la fuerza del huaico y que tendrán una duración de más de 40 años. Sin embargo, nos preocupa que se roben estas mallas. Ahora hay vigilancia pero una vez que se entreguen al municipio, pueden ser desarmadas”, dijo Sevilla Gildemeister.

PREOCUPACIÓN
Si bien la colocación de mallas y el sistema de alerta parecen medidas efectivas en el corto plazo, el objetivo según el Ministerio de Vivienda es reubicar a todas las familias ubicadas en las laderas de los cerros y en quebradas, aunque este proceso termine siendo largo y complicado.

“Este es un proceso que toma tiempo. Hemos empezado con Carossio pero la idea es seguir adelante en el trabajo de reubicación. Nada nos permite conocer que los huaicos fuertes caerán en determinadas quebradas pero es mejor hacer algo y focalizarnos en la más riesgosa”, añade Dumler.

Sin embargo, el problema inmediato está con esas familias que pasarán la temporada de lluvia en sus casas, las de Carossio que no se decidieron a salir o aquellas otras que no tienen dónde ir. Para ello, indica Edward Pagaza, subgerente de Defensa Civil de la Municipalidad de Chosica, la población está enterada de los riesgos que supone permanecer en sus casas si la alarma se activa.

Una vez activada la alerta, los residentes de estas zonas tendrán entre 15 a 20 minutos si se trata de una pendiente de ángulo perpendicular y entre 30 minutos y 1 hora se si tiene  un ángulo menor.

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