Tres años y cinco meses después de la desaparición de , el cuerpo de la joven activista fue hallado en la vivienda de Andrea Aguirre, pareja del hermano de su cuñado, en el Cercado de Lima.

Andrea y Kevin Villanueva, gemelo del padre de los dos hijos de Solsiret, fueron capturados el 14 de febrero por ser los principales sospechosos del crimen de la joven.

De acuerdo con la policía, Andrea Aguirre confesó ayer ante los agentes de la División de Homicidios que descuartizó a Solsiret Rodríguez y, con ayuda de Kevin, ocultó sus restos en la vivienda situada en jirón Condesuyos 510 Asentamiento Humano Conde de la Vega. Según su versión, la joven activista supuestamente murió luego de caer del cuarto piso luego de una discusión con ella y Kevin Villanueva.

Aguirre les dijo a los investigadores que tras la muerte de Solsiret se puso nerviosa y decidió desmembrar su cuerpo y ocultar los restos en su casa.

Los nombres de Andrea y Kevin no son nuevos en las investigaciones. La primera habló con la policía luego de la desaparición. Según recogió el diario La República en setiembre de 2019, ella vivía con Solsiret en un departamento del complejo Alameda Colonial, donde también vivían los hermanos Villanueva. “Andrea contó que Solsiret desapareció el mediodía del 23 de agosto de 2016. Dijo que se percató de ello cuando escuchó el llanto de sus hijos, Ivo (7 años) y Sofía (5 años), a quienes encontró solos en la sala”, cita el mencionado diario.

Por otro lado, los padres de la víctima habían denunciado en varias oportunidades que su hija les había revelado que era acosada por su cuñado; sin embargo, señalaron que esta información no era tomada en cuenta por la policía.

De hecho, desde que desapareció Solsiret, los padres se quejaron por serias irregularidades en la investigación policial y fiscal. “Seguro se fue con otro”, “Está cansada de cuidar a su hija”, fueron algunas de las frases que le repitieron los policías a la madre de Solsiret cuando denunció la desaparición.

El fiscal a cargo de la investigación, Jimmy Mansilla Castañeda, informó hoy que el seguimiento al chip del celular de la víctima determinó que luego de la desaparición de Solsiret Rodríguez, este habría sido manipulado por Andrea Aguirre y Kevin Villanueva.

Mansilla asumió el caso desde el año pasado. Antes, las investigaciones estaban en manos de la fiscal María Magdalena Quicaño Bautista. “La anterior fiscal tuvo 11 meses archivado el tema de mi hija. Le supliqué que si mi hija se había ido, que lo demuestre. Ella mandó mi caso a Personas Desaparecidas y ahí también se estancó. Ahora recién está avanzando lo que no se hizo durante dos años”, dijo Rosario Aybar, madre de la joven, a este Diario en agosto del año pasado.