El 9 de junio del año pasado, el se apoderó de una casona de la cuadra ocho de Jirón de la Unión. El viernes por la mañana, el mismo inmueble de quincha y madera fue consumido por las llamas y una parte de su estructura colapsó.

Unos 70 bomberos, en 13 unidades, se movilizaron hasta la zona del siniestro y trabajaron por más de cuatro horas para apagar las llamas que amenazaban con expandirse a inmuebles cercanos.

Según testigos, antes de la llegada de los bomberos, un policía de tránsito que participaba en una campaña de sensibilización en la plaza San Martín escuchó los gritos de personas en el edificio de cuatro pisos y acudió en su auxilio. Pese a no contar con equipos de protección, el suboficial Juan Carlos Torres Chanqueti, de 28 años, rescató a cinco personas, dos niños y tres ancianos.

El agente fue trasladado al Hospital Central de la Policía Nacional, donde le diagnosticaron neumonitis por inhalación de humo. 



—Estructura debilitada—
Tras el incendio de junio, la Municipalidad de Lima declaró inhabitable el ala derecha de la casona. Ayer, decidió extender la medida a todo el inmueble.

El director del proyecto Lima Antigua, Vladimir Velásquez, consideró que este incendio pudo prevenirse si la comuna metropolitana hubiese inspeccionado todo el inmueble y detectado la informalidad y peligro en las viviendas y negocios.

“No se ve una voluntad de cuidar el patrimonio. Parece como si la historia arquitectónica de la ciudad fuera una carga para las autoridades”, señaló.

El subgerente de Defensa Civil, Mario Casaretto, informó que el trabajo de la municipalidad consistió en la inspección de los negocios. “No tenemos autoridad para ingresar a las viviendas que se encuentran en el Centro Histórico de Lima”, precisó.