“Al motociclista se le respeta menos de lo que se debería”
“Al motociclista se le respeta menos de lo que se debería”
Redacción EC

RENÉ ZUBIETA / 
Redactor de Sociedad

Las calles de Lima serán invadidas hoy por el ‘Desfile patrio en motocicletas’, que espera contar con cientos de motociclistas. Estos están inmersos -como los conductores de autos, ciclistas y peatones- en el caos del tránsito limeño. Conversamos al respecto con Edwin Derteano, presidente de la Asociación Automotriz del Perú (AAP).

Conoce aquí la ruta que seguirá la caravana y cómo puedes participar.

Ante el caos del transporte, ¿la motocicleta es una alternativa?
Totalmente. Este año vamos a estar cerca a las 300 mil motos vendidas. El principal mercado ya no es el oriente, es el norte por la gran inversión en agricultura y agroindustria. Las personas que trabajan en moto, duplican su producción. Cuando estés atrapado en el tráfico, vas a ver cómo las motos siguen avanzando.

¿Cómo se aprecia en la práctica?
Gracias a la moto, la gente almuerza, tiene remedios, serenazgo y policías cubren más superficie, facilitan el paso de presidentes y ministros, y los bomberos salvarán más vidas con las adquiridas recientemente. Todos nos beneficiamos con el servicio que prestan. 

¿Pero al motociclista se le respeta?
Menos de lo que deberían respetarlo. En el tráfico de Lima, en forma caótica, todos nos comportamos muy mal. Eso hace que el riesgo de sufrir accidentes que todos tenemos sean mayores. 

La ciudad no es amigable entonces con el transporte alternativo…
Definitivamente. En el caso de las bicicletas, se están poniendo ciclovías por todos lados y ya comenzamos a ver bicicletas que antes no había. Ha estado tomando tiempo. Todavía el ciclista se siente un poquito inseguro por la falta de respeto de las combis y taxis.

¿Qué ventajas encontramos?
Bajo costo de adquisición, bajo costo de operación, mayor maniobrabilidad en el tráfico, facilidad para estacionarse, versatilidad y el costo de adquisición.

¿Y qué desventajas hay?
La desventaja es hacer un mal uso de ella. La sociedad le ha dado la etiqueta de peligrosa a la moto. Pero depende de quién y cómo se conduce.

¿Cuán difícil es ser motociclista en Lima?
Yo diría que en general, el tránsito en Lima es muy salvaje. Hay que tener un manejo defensivo, estar más atento, manejar con más prudencia.

¿Podríamos decir que el Perú es un país de motociclistas?
De a pocos se está convirtiendo. Ya hay más de 2 millones de motos que circulan y es una cifra que va ir creciendo tremendamente. En la selva podría estar el 50%í. En el norte, un 20 a 25% y entre el sur y el centro la diferencia. En Lima, el 15% a 20%. 

¿Cuántos usuarios se estima que hay?
Calculo que son al menos 5 millones de personas que se mueven al día en moto. 

¿Cuántas marcas hay en el país?
Hay demasiadas marcas chinas que incluso se han traído en pequeñas cantidades. Las que tienen el grueso del mercado son Honda, Bajaj, Yamaha, Wanxin, Zongshen, Mavila. Tienen el 85% del mercado.

A la moto también se le ve como símbolo de aventura, destreza y velocidad.
Está ligada a ese tema. Manejar una moto es divertido, en el auto estás viajando dentro de una caja. El viaje en sí es agradable. 

¿Qué es lo más difícil de tener una?
Primero, atreverse a tenerla, a entrar a este mundo que te da movimiento, sensaciones de contacto con el viento, los olores, la independencia de moverte.

¿Y cómo se describiría a un amante de las motocicletas?
Me pasó a mí. Me cambió la vida, aumentó mi radio de acción. Podía ir a buscar a amigos, en la bicicleta no llegaba porque estaba muy lejos. Me introdujo al fascinante mundo de la mecánica.

Se cree que basta un casco para manejar, ¿qué otros accesorios son necesarios?
Depende del uso. Existen las botas que soportan la lluvia, pantalones que tienen blindajes en las rodillas y la cadera, las casacas con blindaje en los codos, hombros y espalda. El casco es la pieza más importante. La misma moto viene cada vez más protegida.

¿Qué recomendaciones daría para emprender un viaje en moto?
Revisarla, que las llantas y luces estén bien. Que la moto esté en buen estado. Tener la ropa adecuada. Ir a una velocidad razonable para que sea divertido. Ya no hay privilegios para las motos grandes.

EDWIN DERTEANO (65)
Administrador de Empresas y presidente de la AAP
Suele vérsele como voz autorizada para hablar de la venta de vehículos y del transporte en el país. Quizá pocos conocían que las motocicletas se convirtieron para él en “una pasión y una afición” que lo llevaron a viajar hasta Brasil, Colombia, Ecuador y Chile. Actualmente tiene una en su oficina para salir cuando está apurado. Sin embargo, 15 motos han pasado por su vida desde los doce años.
 
Cuenta que a esa edad, en tercero de secundaria, ahorró durante un año para juntar 2 mil soles, como le había propuesto su abuelo, para comprar una motocicleta que compraba 5 mil. “Fue tal mi afición, que se acabó el cine, los chocolates, el helados. Todo iba para la alcancía. Vendía los periódicos de la casa, las botellas vacías. Al que llegaba, le lavaba el auto”, recuerda. Indica que a los 13 ya se iba a Huaral en una Honda 50.