Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

En noviembre del año pasado, el dueño de la cevichería “Mi Barrunto”, Luis Sánchez Aranda ocupó varios titulares. No precisamente por la popularidad de su negocio, sino por su presunto vínculo con Andrés Hurtado y la sospechosa compra y devolución de un auto Porsche. A inicios de este mes, el fiscal Elías Pizarro formalizó una investigación por lavado de activos contra Luis, sus dos hermanos, César y Jhonatan, y su pareja, Itamar Orellana Menjivar. Esto sucedió luego de que el Ministerio Público rastreara que entre el año 2014 y el 2017, el clan habría recibido depósitos desde el extranjero, sin justificar su procedencia, por $3′400.000, es decir, cerca de S/12 millones.