En la capital, este año hubo 10 atracos a bancos y otros tres fueron frustrados a tiempo. (Foto: Antonio Escalante/Archivo El Comercio)
En la capital, este año hubo 10 atracos a bancos y otros tres fueron frustrados a tiempo. (Foto: Antonio Escalante/Archivo El Comercio)
Ricardo León

Periodista. Editor de la sección Nacional

jose.leon@comercio.com.pe

El 79% de peruanos dijeron que se sienten más inseguros que un año atrás, según una encuesta de El Comercio-Ipsos, elaborada el 13 de noviembre. Apenas tres días antes, Marco Pérez, Alexander Martínez y Aleri Canelón se escaparon del calabozo del Departamento de Investigación Criminal en Miraflores. Ellos habían sido detenidos días atrás por robar a un turista un reloj de la marca Rolex. Fue uno de los momentos más críticos en el tema de seguridad ciudadana durante el año que termina.

La misma encuesta arrojó que el 33% había sido víctima de algún delito en los 12 meses previos. En el 2019 se mantuvo, o incluso aumentó, esa sensación de inseguridad constante y omnipresente. La línea de tiempo que figura en esta página menciona algunos de los casos delictivos más sonados, hechos que se repitieron en los últimos 12 meses, como el atraco a bancos (diez en la capital, y otros tres se frustraron a tiempo, según las Águilas Negras) o los asaltos con armas de fuego (en centenares de casos, los delincuentes iban en moto).

DE CARA AL CIUDADANO

El exviceministro de Seguridad Pública del Ministerio del Interior Ricardo Valdés y el adjunto para los derechos humanos de la Defensoría del Pueblo, Percy Castillo, tienen lecturas separadas pero complementarias sobre lo que ha ocurrido este año.



14% de peruanos no denuncia hechos delictivos porque "desconfía de la policía", según encuesta de El Comercio- Ipsos.

La única manera de controlar la victimización, asegura Valdés, es aumentando la frecuencia y constancia del patrullaje en las calles. Pero para saber dónde deben patrullar los policías, se requiere un mapeo de los “puntos calientes”. Esto se obtiene por datos de inteligencia, pero también a partir de las denuncias. El problema está en que menos del 17% de víctimas de un hecho delictivo lo denuncia. “Hay una cifra oculta para el conocimiento oficial”, reconoce Valdés.

Esto se resume en lo que Castillo entiende como “una sensación de desprotección” del ciudadano afectado cuando va a una comisaría. La víctima de un hecho delictivo no recibe el mínimo de atención o calidez en estas dependencias.

“Insistimos en que se debe mejorar la capacidad de las comisarías, y en que tengan un mayor involucramiento con el ciudadano”, opina Castillo.



32% de los peruanos no denuncia hechos delictivos porque "es una pérdida de tiempo", según encuesta de El Comercio- Ipsos

Más de seis mil policías se sumarán en enero del próximo año a las tareas de patrullaje en las calles, anunció el ministro del Interior, Carlos Morán. Quizá es un buen momento para repensar el rol que deben cumplir.

El 25 de junio pasado, la Policía Nacional detuvo a dos delincuentes que intentaron asaltar una entidad bancaria en Breña.
El 25 de junio pasado, la Policía Nacional detuvo a dos delincuentes que intentaron asaltar una entidad bancaria en Breña.

►PUNTO DE VISTA:

Alta complejidad en la lucha contra el crimen

  • Por Ricardo León (Periodista)

En materia de lucha contra la delincuencia, la otra cara de la moneda es el trabajo que realiza la División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad (Diviac) de la policía.

Durante el 2019, esta unidad ejecutó 35 operativos en los que capturó a más de 400 personas involucradas en delitos como extorsión, tráfico de tierras, homicidio, falsificación de documentos y muchos otros.

El más reciente fue en Barranca, donde cayeron 12 delincuentes. El cabecilla, Luis Solís León, preso en un penal de Pasco, había ordenado el asesinato de un fiscal de la zona.

Pero la Diviac también sufre de precariedades presupuestales. Días atrás, el coronel Harvey Colchado, jefe de esta división, comentó que tienen que pedir prestados los calabozos a la Dircote, y que requieren de 400 agentes más para cubrir sus necesidades. La policía todavía no ha llegado a todos los lugares donde el crimen organizado ya se instaló.