Sodalicio: Fiscalía abrió investigación de oficio a Figari
Sodalicio: Fiscalía abrió investigación de oficio a Figari

REDACCIÓN LIMA

El Ministerio Público abrió investigación de oficio contra Luis Fernando Figari, fundador y aún miembro de la sociedad de vida apostólica Sodalicio de Vida Cristiana (SVC), por supuestamente haber violado a miembros de la organización. Así lo dijo ayer Pablo Sánchez, fiscal de la Nación. Añadió que las pesquisas duran cerca de 60 días.

Como explicó este Diario, todos los delitos, incluyendo los de violación sexual prescriben. Las violaciones sexuales a mayores de 14 años, aprovechando una posición de autoridad sobre la víctima, cometidas antes de junio del 2004, ya han prescrito. Las que habrían sucedido después sí pueden procesarse en el fuero penal. Esto es lo que la fiscalía deberá determinar en las investigaciones iniciadas.    

El Comercio conversó con dos ex sodálites que hacen referencia a abusos cometidos en los años noventa. Lamentablemente, por estos supuestos delitos Figari no podrá ser juzgado.  

Caso Karadima
Un caso similar es el de Fernando Karadima en Santiago de Chile. En el 2010, cuatro miembros de la parroquia El Bosque acusaron a Karadima de haberlos violado sexualmente entre los años 1980-1995. Estas denuncias llegaron al Poder Judicial, donde se determinó que tres de los cuatro denunciantes sí habían sido violados por Karadima, aprovechándose de su posición de guía espiritual. Sin embargo, la jueza del caso decidió abstenerse de dictar sentencia, pues la acción penal ya había prescrito. Pasaron quince años entre la última violación y el año de las denuncias. 

En paralelo, en el 2007 se le abrió un proceso en el fuero canónico. Cuatro años después el Vaticano lo declaró culpable y lo sancionó con una vida de retiro en oración y penitencia. Asimismo, se le prohibió el ejercicio público de cualquier acto en representación de la Iglesia.  

Figari: arista canónica
En el 2011, tres ex sodálites presentaron demandas ante el Tribunal Eclesiástico Interdiocesano de Lima, así como ante la Congregación para la Doctrina de la Fe y la Secretaría de Estado vaticana en Roma. En un comunicado difundido anoche, el Tribunal Eclesiástico aclaró que no es su competencia resolver las denuncias que ha recibido contra miembros de instituciones de derecho canónico como el SVC, aunque las derivó oportunamente a los tribunales competentes en el Vaticano. El Comercio intentó sin éxito comunicarse con representantes del arzobispado sobre el particular. 

Por lo pronto, Figari no ha recibido ninguna sanción y desde el 2010, aún como miembro del Sodalicio, vive una vida de retiro en Italia, de acuerdo con el SVC. Sin embargo, según sus movimientos migratorios, viaja regularmente al Perú. 

El miércoles, el Sodalicio difundió un segundo comunicado, con un tenor más crítico que el anterior, en que señaló que, tras los testimonios conocidos en el 2014, se intensificó la vida en retiro del fundador. 

El Sodalicio sostiene que los testimonios presentados en el libro “Mitad monjes, mitad soldados”, del periodista Pedro Salinas, son verosímiles y deben ser esclarecidos. “Figari no ha querido rendir declaraciones públicas como sería su obligación moral”, dice el comunicado. 

Esto deja entrever una separación entre Figari y la organización que él fundó. Sin embargo, fuentes involucradas al Sodalicio, que prefieren mantener su identidad en reserva, afirman que Figari aún mantiene estrechos vínculos con la organización, en Lima y Roma. 

Desde su creación, el Sodalicio se caracterizó por la adoración, seguimiento y servilismo hacia la figura de Luis Fernando Figari como fundador y líder de la organización, según ex sodálites, que ahora se preguntan por el futuro del movimiento.