La familia de Jackeline pide que la justicia no permita que el presunto asesino de su hija salga libre. (Foto: Lourdes Fernández)
La familia de Jackeline pide que la justicia no permita que el presunto asesino de su hija salga libre. (Foto: Lourdes Fernández)
Lourdes Fernández Calvo

Lo que Rafael Rodas Cabanillas vio la mañana del viernes 4 de junio es imborrable, lo recuerda todo con detalles, como si estuviera tatuado en su retina. “Una cosa es lo que yo le digo y otra es que usted vea lo que le hicieron a mi hija para que me entienda. Estamos deshechos”, dice. Es cierto, lo que cuenta entre lágrimas este hombre de 54 años, es escalofriante. Su hija menor, Jackeline, de 23 años, de 26 puñaladas en el cuello, el tórax y la tráquea. Su cuerpo fue encontrado por su propio papá. “No imagina el dolor que tengo en el alma”, agrega, sin saber que basta con verle los ojos.

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El jueves en la noche, Jackeline, junto a su pareja, y hoy presunto feminicida, Christian Idelfonso Rojas, llegaron a cenar a la casa de sus padres en el distrito de Santa Rosa, en El Callao. Ellos vivían a unas cuadras de ahí, junto a su hijo de un año y medio. “Venían todos los días a desayunar, almorzar y cenar los tres. Mi hija ayudaba a mi esposa en la tiendita que tenemos y él no estaba trabajando, por eso siempre venían”, cuenta Rafael Rodas.

Esa noche fue la última vez que vieron con vida a Jackeline. Unos quince días antes, ella había decidido volver a vivir con sus padres porque tenía miedo por los celos de su pareja. Le contó a su mamá que habían discutido y ella decidió recibirla en su casa. “No sé cómo la endulzó de nuevo, no entiendo qué le diría. El miércoles me dijo: Mami me voy a mi casa. Regresó el jueves, y cenamos todos en la noche; y me dice: Mamita ya me voy. Me abrazó y me dio un beso y de ahí nunca más la vi”, cuenta Estefanía Ramírez.

Esa no fue la primera vez que Jackeline contó del temor que tenía por Christian. Cuando recién se conocieron, y ella apenas tenía 17 años, ambos se fueron a vivir a Tingo María, en Huánuco, con la familia de él. Jackeline le dijo, entonces, a su mamá que Christian había sido denunciado porque la había arrastrado de los cabellos. La denuncia la habría puesto la propia madre de Christian.

A las once de la mañana del viernes 4, el desayuno de Jackeline seguía servido sobre la mesa. Al regresar del mercado, sus papás se alertaron y. decidieron llamarla a su celular para saber qué le había pasado, pero nadie respondió. A Christian también lo llamaron pero tampoco contestó.

“Le escribí: Hijita, qué pasó, contéstame, por favor. Entonces, dije de repente se han ido a comprar porque iban a poner un negocio. En eso suena el celular y era la hermana de Christian. Me dice: Señora, ahorita vaya a la casa de Jacky porque algo ha pasado. Le dije a mi esposo: saca la moto y vamos”, cuenta Estefanía Ramírez.

Lo que pasó luego es la pesadilla con la que hoy tienen que cargar. Cuando llegaron a la casa de Jackeline se dieron cuenta de que todo estaba cerrado. En su desesperación, Estefanía rompió una de las ventanas y Rafael se metió por ella a la casa. Corrió al cuarto gritando el nombre de su hija y la encontró. Estaba muerta, envuelta con una frazada.

“La encuentro a mi pequeña tirada y le digo: Hija qué tienes. Y nada. Toco su pie y estaba frío. Su boquita estaba morada. Le pregunto: qué tienes y veo que ya estaba muerta. Entonces digo, qué hago. Le digo a mi esposa: mataron a nuestra hija, la mataron. Qué dolor de ver la sangre en el piso, todo chorreado de sangre. Se ven las marcas de las zapatillas de él y de los zapatos del bebe”, cuenta Rafael. La habían matado delante de su hijo.

Con la ayuda de un vecino, lograron romper la puerta con un martillo porque habían bloqueado el cerrojo. En la puerta encontraron las zapatillas ensangrentadas de Christian. Se había llevado al niño con él.

La familia de Jackeline denunció el feminicidio y la desaparición del niño. Mientras tanto, tuvieron que reunir lo poco que tenían para enterrarla. Debido a que no les alcanzó para comprar un nicho en Lima, decidieron trasladarla a Huaraz, en donde tienen familiares. Sin embargo, al llegar allá les impidieron enterrarla porque no era residente del lugar. Entonces, tuvieron que viajar hacia Chiclayo, en donde viven otros familiares, para poder encontrar un cementerio donde enterrarla.

En el trayecto, los agentes de la policía los llamaron para anunciarles que Christian había sido capturado en Tingo María y el niño había sido encontrado junto a él. Recién este martes pudieron reecontrarse con el pequeño y ahora esperan poder obtener su tutela.

El abogado Mario Arribas, quien está apoyando a la familia, informó que pedirán cadena perpetua por el delito de feminicidio. Además, indicó que no ha presentado ninguna señal de arrepentimiento y solo ha dicho que la mató “porque estaba con migraña”.

“Hay varios agravantes. La ley dice que esto es cadena perpetua cuando concurren dos agravantes que son ferocidad y crueldad, con eso le aseguramos una cadena perpetua. Y hay otro agravante más, que la ha matado delante del niño de año y medio”, dijo a El Comercio.

El sujeto acusado de feminicidio fue capturado el martes en Tingo María (Foto: Extra.com)
El sujeto acusado de feminicidio fue capturado el martes en Tingo María (Foto: Extra.com)

La fiscalía confirmó que este martes solicitó la convalidación de la detención preliminar por siete días más, y que después de eso se hará el requerimiento de prisión preventiva.

Por su parte, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) informó que el caso se está atendiendo de manera integral (soporte psicológico, patrocinio legal y apoyo social). Y que se está gestionando la pensión por orfandad en caso de feminicidio en beneficio del menor.

La familia de Jackeline pide justicia para su hija y, en medio de su dolor, invoca a las autoridades a que no dejen libre al presunto feminicida. Tienen miedo y no quieren ser olvidados.

Según el MIMP, hasta junio de este año se han registrado 56 feminicidios.

¿Dónde denunciar?

De ser testigos o víctimas de violencia es fundamental denunciar y buscar ayuda especializada, ser indiferentes es parte del problema. Lo que se sugiere es llamar de inmediato a la policía. En caso que la víctima sea un familiar, amiga o conocida se aconseja ofrecerle apoyo y seguridad para que denuncie.

Otro de los canales son los . Estos son servicios públicos especializados y gratuitos para víctimas de violencia familiar y sexual.

También está habilitada la Línea 100, servicio telefónico gratuito a nivel nacional especializado en brindar información, orientación y soporte a las víctimas de violencia o maltrato. Se puede acceder marcado el 100 desde cualquier teléfono fijo, público o celular durante las 24 horas del día.

El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables tiene habilitado además, un servicio de chat para prevenir situaciones de riesgo y violencia física, sexual o psicológica. Se debe entrar desde cualquier dispositivo con internet a

Las fiscalías especializadas en violencia contra la mujer cuentan con la línea gratuita 0800-00205 para recibir denuncias desde todo el país.

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Todos los días iba a desayunar con nosotros. La ayudaba a mi esposa en la tienda. Tengo mi motivo y salgo de vez en cuando. Llegamos del mercado y lee preguntamos a mi hija y dijo que nada. Siempre aparecían a las 8 y 830. Llaman y nada. Lo laman a él y tampoco. Timbraban y no contestaban. Luego llaman a mi esposa y le dicen señito puede irse a la casa de allá que está pasando algo. Agarramos mi moto y me vine con mi esposa. Así estaba todo cerrado. Abrimos esto y pasamos y mi esposa toca la puerta y nadie respondía. Mi esposa dice, voy a empujar la ventana quizá se abra, empuja y se rompe y me dice pasa por ahí. Entro al fondo y le encuentro a mi pequeña tirada y le digo: hija qué tienes. Nada ya, lo tanteo su piecito y estaba fría. Su boquita estaba miradita. Le pregunto qué tienes y veo que ya estaba muerta. Entonces digo, qué hago. Le digo a mi esposa: mataron a nuestra hija, la mataron. Qué dolor de ver la sangre en el piso, todo chorreado de sangre. Se ven las marcas de sus zapatillas y de los zapatos del bebe. Entonces, no había cómo abrir la puerta porque estaba con doble llave. Un vecino vino y la abrió con un martillo. En eso llegó serenando, la policía. Se juntaron todos. Se llevó a mi pequeño y eso nos preocupaba. Nosotros estábamos desechos. Vino la policía para que la levanten. Cómo lo llamó su hermana, quizá también es cómplice. Esa es una persona que no piensa, si quería irse por qué no la dejó antes de hacerle eso. Una cosa es lo que yo le digo y otra cosa es que usted vea lo que le hizo. 23 años, era mi hija menor, por eso que me duele en el alma. Yo quiero que a ese rostro lo refundan en la cárcel y no quiero que salga porque si sale, de repente nos hace algo a mi, a mi esposa a mi hija, no sé. Nos puede pasar cualquier cosa, por eso yo quiero que nos apoyen a refundirlo a la cárcel, cadena perpetua que le den.

Cuando estábamos llevándola a que la sepultan la llaman a mi esposa a deciros que lo habían capturado en tengo maría y que estaba con el bebe. La estábamos llevando a enterar a Huaraz porque tengo cuñados allá porque caña nos querían cobrar 20 mil soles. Allá nos damos con la sorpresa que la población no quería, ese gasto para contratar otro carro a mi pueblo a Chicago. Y él ya estaba con abogado. Ayer hubo una audiencia virtual a la 1 y la llaman a ls 2 diciendo que ya llegó el bebe venga a recogerlo. Hemos ido en taxi hemos llegado a la región Callao y justo estaba llegando mi nieto. Lo han traído en avión. Ahí nos han entregado. Está jugando con otros pequeños. Él está tranquilo con nosotros. Ellos ya llevaban 5 años. Se conocieron a los 17 años. Lo conoció en un trabajo en villa pachacutec, ella vendía ropa. Él tenía su negocio, pero al final se juntó con mi hija y alquilaron un puesto y vendían cosas de la selva. Él es de Huanuco. Luego llegó la pandemia, entregaron el puesto y desde ahí no ha trabajado. A veces sacan 60 soles al día. Su hija que trabaja los apoya.Él aparenta que era un muchacho bueno, era cariñoso y todo pero no sabemos qué pensamiento tendría por dentro. Siempre que mi hijita tenía alguna llamada o estaba con su celular le decía qué tienes, quien te esta llamando. Bien celoso era. No quería ni que nos viera a nosotros. Mi hija le dijo a su mamá que ya no quería vivir con él. Él tiene una denuncia en Tengo María, su madre lo denunció porque la agarró de los pelos a ella. Ellos estuvieron viviendo un tiempo así. Por qué hizo esas cosas? No entiendo. Yo lo que pido es que se quede encerrado y no salga nunca. No tiene su din. Ni han votado. Y esto seguirá porque tenemos que ir a la dirincri. Lo que no queremos es que esté solo dos o tres años y salga libre.

Estefania:

Una vez me dijo mi hija, me dice yo le he dicho a Cristian que prepare la leche del bebe, como no está trabajando que me ayude, entonces. U me quiso dar con el biberón. Me mandó una mirada fea. Entonces le dije, qué esperas hija. Por eso me lallevé 15 días a mi casa. No sé como la endulzo. No entiendo qué le diría. Me dijo: mami me voy a mi casa. Regresó el jueves, desayunó, almuerza y cena. Cenamos todos en la noche y me dice mamita ya me voy, ya le digo. Me abrazó y me dio un beso y de ahí nunca más. El viernes en la mañana hicimos el desayuno con mi otra hijita, le digo voy al mercado, ahí se queda su desayuno. Y se quedó el ayuno ahí, regresé 1130 y seguía ahí. A esa hora le llamé tres veces y timbraba. Le escribí: hijita, qué pasó, contestaste por favor. De ahí a su pareja también le timbre y tampoco me contestaba. Entonces, dije de repente se han ido a comprar porque iban a poner negocio. En eso suena el celular y era su Herman de Cristian. Me dice, señor ahorita vaya a la casa de Jacky algo ha pasado. Le dije saca la moto y vamos. Encontramos todo bien cerrado. Tocamos y nada. Se rompió esa luna. Le dije, métete y a mi hijita la encontré muerta y mi esposo empezó a gritar, lo mató el desgraciado, lo mató a mi hijita. Así lo encontramos muerta y el bebe no estaba. En esa sangre ha andado el pequeñito. Hasta él se ha cambiado las zapatillas y las zapatillas con sangre las dejó afuera. Esto ha sido antes de que pase. 15 días estuvo en mi casa. Le pregunte no hay nada, no ni me gritó nada me dijo. Cuidado hija. El jueves todos cenamos incluso él. Él estaba tranquilo, normal. Yo digo este habrá planeado. Cuando recién se conocieron, mi hija tenia 17 años y se fueron a Huanuco. Ella no me contó mucho. Su mamá lo ha denunciado porque me ha arrastrado de los pelos. Nosotros queremos tener una garantía. Tenemos miedo.

Yo quiero que me den la tutela para siempre.

Ya tiene abogados particulares. La dejaron en cruza tapada con una frazada. Al juez que no lo suelte a ese desgraciado. Tenemos miedo. Jessica la hermana mayor.