En febrero de 2018, trabajadores de Cálidda hallaron tumbas con tres cuerpos momificados en Carabayllo. (Anthony Niño de Guzmán / El Comercio)
En febrero de 2018, trabajadores de Cálidda hallaron tumbas con tres cuerpos momificados en Carabayllo. (Anthony Niño de Guzmán / El Comercio)
Claudia Sovero Delgado

Luego de veinte meses, tres momias de inmigrantes chinos del siglo XIX que fueron encontradas durante trabajos para la instalación de tuberías de Gas Natural de Cálidda, en , fueron enterradas por la comunidad china en Perú. La forma y los artículos con los que fueron sepultados han revelado detalles sobre la vida y muerte de los inmigrantes que llegaron desde el otro lado del mundo hace casi dos siglos.

Uno de los tres cuerpos masculinos encontrados tenía su contrato de trabajo junto a él. En este documento se detalla que en 1875 su labor como operario en la hacienda algodonera de Caucato, ubicada en Pisco, había finalizado. Según, la arqueóloga de la empresa, Cecilia Carmargo, esto sería una evidencia de su libertad.

“Usualmente se les hacia un préstamo en China y ellos para devolverlo hacían un contrato de trabajo al otro lado del mundo. Algunos lograban concluir ese contrato y eran liberados”, contó la arqueóloga de la empresa.

Fueron sepultados con sus artefactos tradicionales chinos, como mecheros y pipas para fumar opio. (Anthony Niño de Guzmán / El Comercio)
Fueron sepultados con sus artefactos tradicionales chinos, como mecheros y pipas para fumar opio. (Anthony Niño de Guzmán / El Comercio)

Ayer, la comunidad china en el Perú realizó una ceremonia donde recibió a estos tres cuerpos encontrados, los cuales tienen aproximadamente 100 años de antigüedad y fueron momificados de manera natural. Al terminar la misa programada por la comunidad, se procedió a enterrar a los hombres en una zona especial del Centro Cultural Peruano Chino, Villa Tusán, lugar que ellos eligieron para conservar a sus ancestros.

Ayer se realizó una ceremonia de entierro y entrega de pertenencias a la comunidad china. (Alessandro Currarino /  GEC)
Ayer se realizó una ceremonia de entierro y entrega de pertenencias a la comunidad china. (Alessandro Currarino / GEC)

El hallazgo, ocurrido en el febrero del 2018, reveló tres cajones de madera enterrados a menos de un metro de profundidad muy cerca de la hacienda Caudivilla. Estos entierros son los primeros registrados en Lima Norte. También se confirmó que uno de los hombres era culí, ya que tenía el cabello corto y una trenza larga, peinado característico de ellos en esa época.

Dos de los hombres tenían entre 35 a 40 años y el otro entre 40 a 50 años. Para los arqueólogos lo que más resalta del hallazgo fueron las pertenencias tradicionales con la que se encontraron a los tres hombres. Entre ellas había mecheros, pipas para fumar opio, cartas de tarot chinas y contratos de trabajo, que estaban ubicados alrededor de los cuerpos.

“El siglo de la humillación”

El especialista en inmigración china en el Perú, Luis Chang, quien es hijo de inmigrantes chinos y parte la comunidad, recordó que los primeros chinos culíes llegaron al Perú hace 170 años. Fue el 15 de octubre de 1849. Ese día llegaron 75 personas procedentes de China en un barco danés.

En los siguientes 25 años llegaron 100 mil en total buscando el trabajo que no había en su natal China. Estas personas eran embarcadas por agentes que los traían a Perú sin saber a dónde iban.

“En promedio, el número de años de trabajo era de 8, pero si el empleador estaba descontento con ellos o se fugaban, eran castigados por más meses o años de trabajo. A veces duplicaban el número inicial del contrato”, indicó Chang.

Ayer se realizó una ceremonia de entierro y entrega de pertenencias a la comunidad china. (Alessandro Currarino /  GEC)
Ayer se realizó una ceremonia de entierro y entrega de pertenencias a la comunidad china. (Alessandro Currarino / GEC)

Los contratos de trabajo con los que llegaban los ciudadanos chinos estaban escritos en su idioma y en castellano. Se calcula que la retribución que ellos recibían por sus labores en las haciendas era de 4 dólares al año.

Carmargo, quien lleva estudiando este hallazgo desde el año pasado, señaló que los inmigrantes chinos culíes que llegaron a mediados del siglo XIX, trabajaron en el agro, en las haciendas azucareras y algodoneras de la costa, construyendo los ferrocarriles de la época y en la producción de guano en las islas guaneras.

“Les daban casa y comida, pero el lugar donde dormían eran unos galpones y la comida era algo muy frugal. Trabajaban desde las 5 a.m. hasta las 10 p.m. de lunes a domingos. Solo tenían tres días de descanso al año, fecha en las que ellos exigían celebrar el año nuevo chino”, precisó Chang.

Mientras esto sucedía en el Perú, los ingleses llevaban opio a China para conseguir una mano de obra más eficiente en la producción de té. Por eso se le consideró al siglo XIX el siglo de la humillación.

Ayer se realizó una ceremonia de entierro y entrega de pertenencias a la comunidad china. (Alessandro Currarino /  GEC)
Ayer se realizó una ceremonia de entierro y entrega de pertenencias a la comunidad china. (Alessandro Currarino / GEC)

Ancestros

Esta es la primera vez en Perú que una comunidad reclama a sus ancestros directos, luego de que se enteraran del hallazgo de los cuerpos a través de los medios. “Los representantes de la comunidad pidieron que los tres hombres puedan ser enterrados en una ceremonia católica, ya que en esa época a los chinos no se les permitía tener un entierro de ese tipo”, sostuvo Carmargo.

Estos trámites se notificaron al Ministerio de Cultura ya que los cuerpos fueron hallados en un marco arqueológico. “El ministerio creyó pertinente darle a la comunidad la oportunidad de poder enterrar a sus ancestros”, dijo Carmargo.

El director de la Dirección General de Patrimonio Arqueológico Inmueble del Ministerio de Cultura, Luis Felipe Mejía Huamán, estuvo presente en la misa. Él mencionó que se está trabajando en la modificación de intervenciones arqueológicas para propiciar más prácticas de cercanía entre las comunidades y sus ancestros.