Claudia Sovero Delgado

Hoy, durante su cuarta y penúltima salida del año, la imagen del congregó a miles de fieles que esperaban por verlo. Como es tradición, la imagen del Cristo Moreno visitó a los pacientes del hospital Arzobispo Loayza.

Al mediodía, la venerada imagen ingresó, por 40 minutos, al hospital. Todo el personal tuvo unas pocas horas para organizar y preparar el recibimiento, ya que unos días atrás se había manifestado que esta parada no se realizaría este año.

“Fue un milagro que pueda ingresar al hospital. Cada año los pacientes esperan con muchas ansias este momento”, dijo una enfermera del área de traumatología.

En octubre, tanto el personal del hospital Arzobispo Loayza y los pacientes se contagian de la fe y el entusiasmo de tener al Señor de los Milagros dentro del hospital.

Una de las áreas que espera con más ansias la llegada del Cristo de Pachacamilla es la de neonatología, quienes cada mes reciben de cuatro a cinco bebes prematuros de todas partes del Perú. Ellos permanecen de 2 a 3 meses internados y solo pueden salir cuando logren pasar los 2 kilos.

“Siempre se elige a los bebes prematuros, a los que tiene una estadía muy larga aquí en el hospital, niños que nacieron con 800 gramos y han pasado por una serie de dificultades, pero que ya están a punto de salir a casa. A ellos los llevamos para que el Señor de los Milagros les de la bendición”, cuenta Olga enfermera asistencial del área neonatología.

El área de pediatría también se sumó al evento religioso. Este año fueron nueve niños los que participaron. Algunos de ellos ingresaron al hospital por neumonía o bronquiolitis, los que salieron acompañados por las enfermeras o sus madres a ver la imagen por unos minutos.

Al salir del hospital Arzobispo Loayza, la imagen volvió a pasar por la avenida Alfonso Ugarte hasta la avenida Venezuela, luego jirón Varela y la avenida Bolivia. Luego ingresaría al templo de las Nazarenas hasta el 1 de noviembre, cuando realizará el último recorrido del año.