Flavia Becker teme que las amenazas de su expareja se cumplan. (Foto: Instagram)
Flavia Becker teme que las amenazas de su expareja se cumplan. (Foto: Instagram)
Lourdes Fernández Calvo

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“Te haces la víctima hija de puta, veamos hasta dónde llegas, maldita asquerosa (...) voy a matar a toda tu familia, voy a matar a estos hijos de puta, ya no quiero a esta gente cerca de mi hija”. Estas son solo algunas de las frases con las que Arthur do Nascimento Silva amenazaba a su expareja y madre de sus dos hijos, Flavia Becker. La relación de ambos empezó en el 2013 en Uruguay y continuó años después en Perú. Según Flavia, pese a tener dos pequeños hijos, los años juntos han sido un vaivén de experiencias tóxicas y llenas de violencia. Este año decidió decir basta y hacer público su pesar, dice que ya no puede ni quiere vivir atemorizada.

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“Tengo miedo de que cumpla su promesa de matarme, por eso pido a migraciones que deporten a Arthur a Brasil por la violencia que ha ejercido”, refiere Flavia a El Comercio.

Según Becker, el maltrato psicológico por parte de Arthur empezó de manera sigilosa cuando él empezó a alejarla de sus amigos diciéndole que no eran buenos para ella o que la amistad entre hombres y mujeres no existía. Ella, cuenta, no tomó esa actitud machista como una alerta. Los problemas más complicados se iniciaron en el 2015, cuando ya viviendo en Lima, Arthur empezó a consumir alcohol en exceso y a llegar ebrio a su casa. Al año siguiente, iniciaron una empresa juntos en la que ella asumió el cargo de administradora de finanzas y él el de gerente general. El trabajo, dice Flavia, también fue otro ámbito en donde afloró la violencia de Arthur.

“En el 2016 iniciamos una empresa juntos. El abuso empezó dentro de la empresa. Me insultó y humilló delante de los empleados de la empresa. La gente pensaba que tenía carácter fuerte nomás y no decía nada”, afirma.

Como suele suceder en las relaciones tóxicas, cada vez que Flavia hablaba de separarse, Arthur acudía a terapia psicológica y mejoraba su comportamiento hacia ella. Sin embargo, eso solo duraba unos meses.

“Cuando tuve a mi primera hija, le dije que no me podía seguir insultando como puta y perra delante de mi hija. Fue de nuevo al psicólogo y mejoró. Se amistó con mi familia porque se lo pedí. Estaba con una bebe recién nacida y él llegaba a las 4 de la mañana ebrio. Cuando quedé embarazada nuevamente dije que esta sería la última vez que lo aguantaría. Estuvo bien por un par de meses pero unos meses antes de que nazca mi segundo hijo le dije que no podía más y se fue de la casa. En cuarentena le dije que volviera a la casa solo por unos días para ver a nuestros hijos, pero la cuarentena se alargó y estuvo conmigo hasta junio. Un día salió temprano y regresó a las 9 de la noche borracho, había manejado así con nuestra hija. Ahí fue que agarré a mis hijos y me fui con mis papás”, precisa Flavia.

Dos meses después, Flavia regresó a su casa y la encontró vacía. Arthur se había llevado todo. En ese momento es que decide denunciar a Arthur en la comisaría de Chacarilla. En esa dependencia policial, concluyeron que estaba siendo víctima de maltrato severo, por lo que el caso se elevó a un juzgado de familia. El juez decidió emitir una medida cautelar que impedía a Arthur insultar a Flavia o a sus hijos. Luego de ello, ambos iniciaron un proceso de conciliación en el que se establecieron los regímenes de visita a los menores y la pensión de alimentos.

“En los primeros tres meses podía ir con mis hijos a su casa, pero cada vez que llegaba me amenazaba de muerte y me insultaba delante de mis hijos. Lo denuncié nuevamente porque no cumplió las medidas cautelares. Ahí el juez en diciembre me dio las nuevas medidas cautelares que no podía acercarse hasta 200 metros a mí, pero él me seguía amenazando para sacarme de la empresa. Luego que ya no pudo ver a sus hijos, empezó con las marañas para sacarme de la empresa. Ahora él y nuestro socio están creando otra empresa igualita par migrar toda la cartera de clientes, por eso puse también una demanda por violencia patrimonial”, cuenta Flavia.

Pese a que las amenazas directas han terminado, Flavia asegura que Arthur no deja de hostigarla a través de la empresa que crearon juntos. Esta situación la tiene agotada, por ello decidió hacer pública su denuncia a través de sus redes sociales. En su cuenta de Instagram ha subido las grabaciones de las amenazas como prueba del maltrato que ha sufrido.

La defensa de Arthur

Este Diario solicitó a Arthur do Nascimento Silva sus descargos por lo denunciado por Flavia, sin embargo, explicó que no desea dar declaraciones porque no lo considera oportuno ya que el caso está judicializado. No obstante, nos envió un comunicado con su postura sobre el caso. En él, además de pedir disculpas a su expareja, indica que las amenazas contra ella las realizó cuando sufría un cuadro de estrés.


¿Dónde denunciar?

De ser testigos o víctimas de violencia es fundamental denunciar y buscar ayuda especializada, ser indiferentes es parte del problema. Lo que se sugiere es llamar de inmediato a la policía. En caso que la víctima sea un familiar, amiga o conocida se aconseja ofrecerle apoyo y seguridad para que denuncie.

Otro de los canales son los . Estos son servicios públicos especializados y gratuitos para víctimas de violencia familiar y sexual.

También está habilitada la Línea 100, servicio telefónico gratuito a nivel nacional especializado en brindar información, orientación y soporte a las víctimas de violencia o maltrato. Se puede acceder marcado el 100 desde cualquier teléfono fijo, público o celular durante las 24 horas del día.

El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables tiene habilitado además, un servicio de chat para prevenir situaciones de riesgo y violencia física, sexual o psicológica. Se debe entrar desde cualquier dispositivo con internet a

Las fiscalías especializadas en violencia contra la mujer cuentan con la línea gratuita 0800-00205 para recibir denuncias desde todo el país.

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