Luis Silva Nole
Redactor de Sociedad

Pasó de usar rollos a utilizar tarjeta digital. Ha visto de primera mano la evolución tecnológica de la fotografía y ya perdió la cuenta de las veces en las que ha retratado a personas con el Palacio de Gobierno o la de fondo. José Gonzales Tello trabaja como fotógrafo en la de Lima desde hace 30 años y, de vez en cuando, también se transforma en guía de turistas.

"Muchas veces los turistas me preguntan qué lugares pueden visitar y yo les indico. Les digo los conventos, las plazas, las casonas. Eso sí, si me hablan en inglés, los mando donde los serenos", comenta José, siempre con su Canon colgada del cuello y sin perder de vista su moderna y pequeña impresora, que descansa sobre una banca y vuelve realidad el clic en solo un minuto.

Con una sonrisa constantemente intenta convencer a las personas para que se tomen fotos, casi siempre cerca de la pileta central. "Los turistas extranjeros muy poco me piden que les tome. Ellos suelen venir con sus camarazas recontra modernas. Más bien, son los turistas nacionales, los de provincia, los que más me piden fotos", señala José.

El añejo fotógrafo cobra S/.5 por cada foto. Una vez tomada, él conecta un cable USB, de la cámara a la impresora, y listo: sale la foto.