Voluntarios enseñan prevención en sectores vulnerables
Voluntarios enseñan prevención en sectores vulnerables
Redacción EC

BETTY SOTO FERNÁNDEZ ()

Los pobladores del asentamiento humano Juan Pablo II, en , viven en peligro. La precariedad de sus viviendas y los pocos espacios seguros que hay en el lugar les recuerdan que son siempre las potenciales víctimas de un Senaju).

Son más de 600 los jóvenes, de entre 15 a 29 años, los que dictan charlas y capacitan en prevención a los vecinos de las zonas vulnerables de Los Olivos y San Juan de Lurigancho. Ellos también organizan simulacros de sismo y asambleas para que los pobladores coordinen las labores de prevención. Una decena voluntarios visitó el último jueves el asentamiento Juan Pablo II. Sus mensajes fueron escuchados por madres de familia como Flor Solís, quien vive en el barrio desde su fundación, hace 29 años.

“Yo vivo en la parte alta del cerro y cuando había un sismo no sabía qué hacer. No sabía si debía subir, bajar, o quedarme ahí. Ahora sé que no puedo ser irresponsable, sobre todo por mis nietos”, cuenta Flor.

Antes de visitar a los pobladores, los voluntarios del Senaju recibieron asesorías del . “Nos enseñaron cuál es el equipo necesario para resistir un sismo, cómo preparar un botiquín, o cómo detectar las zonas seguras”, explica Juan Márquez, líder de los voluntarios.

El Senaju espera que más jóvenes se inscriban en su programa de voluntariado. Los interesados pueden unirse desde esta