Redacción EC

ÓSCAR BERMEO OCAÑA

Con alma de investigadora, Astrid Jahnsen se internó en los rincones menos conocidos de nuestro escabroso . Ahí, en las entrañas del aparato institucional, capturó con su lente la vulnerabilidad y la informalidad que no se expone públicamente.

Llegó al Ministerio Público de con el afán de indagar por el paradero de los desaparecidos NN. Lo primero que encontró fueron las últimas prendas de los infortunados desconocidos envueltos en fardos. “Tomé las fotos de las ropas. A las semanas que regreso a leer los casos me encontré con casos  fuertes. No sabía de qué se trataban cuando los registré”, recuerda la artista.

En los escuetos textos de los informes descubrió víctimas de violación, bebes desaparecidos. Seres anónimos, sin una historia previa, que se van del mundo sin dejar huellas. Entonces, Astrid intentó rescatar ese tránsito a la extinción.

“Todos esos objetos de los NN a la semana se incineran. Ya no queda ninguna evidencia. Entonces, este proyecto surge con la necesidad de crear un documento de todas estas personas. Mi interés estaba en las evidencias, los rastros que dejan las personas de quienes fueron”, comenta.

INTERÉS POR LOS ARCHIVOS

Como consecuencia natural de aquella búsqueda se topó con el depósito de bienes incautados, un lugar donde se guardan los objetos que son evidencia de diversos juicios. Fichados artesanalmente con grapas, hilos y letreros improvisados,el cuidado de los elementos parecía contrastar el importante rol que tenían en los procesos judiciales.

“Hay de todo, desde una silla ginecológica, corchos de una fábrica clandestina de licor, piezas de autos desmantelados, entre otras cosas”, refiere.

Las historias las vendría a encontrar en el Archivo desconcentrado, donde se guardan los folios de cada caso.

Documentos que atestiguan robos, extorsiones y diversos tipos de crímenes son apilados en incontables fólderes.

Hojas y hojas que esperan algún día ser revisados.

“Siento un interés por los objetos. Es como arqueología. De algún modo, busco entender cómo funciona la justicia en el país. ¿Qué pasa? Tiene un depósito con objetos pegados con un cartelito escrito con plumón. No hay un orden y eso es claramente lo que pasa en el tema de justicia en el Perú. Si no tienes los documentos ordenados, las cosas bien puestas, la información no tiene valor”, refiere.

Desde mañana, Jahnsen presentará su propio archivo desconcentrado en la sala L’ Imaginaire del de . Sin ánimos de una denuncia, la fotógrafa evidencia una realidad concreta de nuestro aparato judicial.
 
“Hay un problema con esta parte de la justicia a la que nadie tiene acceso. ¿Cómo está funcionando nuestra justicia desde sus raíces?”, se cuestiona.

Objetos que pueden determinar el destino de miles de personas se pierden en montones de piezas inconexas. Esa figura simplemente refleja una deformidad institucionalizada.

EL DATO

La exposición se presenta en la Alianza Francesa de Miraflores (Av. Arequipa 4595) de lunesa  viernes de 9 am. a 10 pm. y los sábados y domingos de 4pm. a 9 pm. El ingreso es e Libre.