Crítica sobre la exposición "Luz Negra" de Fernando Prieto
Crítica sobre la exposición "Luz Negra" de Fernando Prieto
Max Hernández Calvo

La exposición “Luz Negra” de Fernando Prieto busca agudizar nuestra percepción a través de una presentación de evidencias de transformaciones sutiles.

En el jardín de entrada de la galería nos topamos con una serie de comederos de pájaros idénticos que hacen eco de la arquitectura moderna del lugar, cercana al modelo de la casa barco que emergió en los años 40 y 50. Las pequeñas construcciones de madera replican su ventana como nexo entre el interior y el exterior, a la vez que dicha ventana permite ver esos comederos desde dentro de la galería. Así, la instalación, titulada “Para los pájaros” (en referencia a John Cage), incorpora los ciclos naturales de la vida de las aves.

Poder ver y escuchar a los pájaros demanda esperar – idea que atraviesa la muestra, junto con la percepción del paso del tiempo–. Por ejemplo, “Ceder y contener”, una secuencia de grises en degradé hecha al sumergir papeles en tinta china y colgarlos hasta secar, alude a la gravedad que concentra la tinta hacia la parte baja del papel y al proceso de secado.

La instalación principal es “Luz negra”, formada por 36 pequeñas tablas de madera pintadas al óleo en tonos blancos que cuelgan delas paredes. Los soportes llevan en el canto una etiqueta con un número anotado que indica la hora a la que las paredes se veían de ese tono de blanco según los cambios de luz. Dado que no hay secuencia predeterminada en el montaje, intentamos correlacionar la hora de nuestra visita con la hora señalada en las tablas y el tono de las paredes, según las condiciones lumínicas del día. En ese sentido, la obra nos invita a hallar un elusivo momento exacto, que demanda la convergencia imposible del estado del tiempo, nuestra ubicación en el espacio y la precisión de la representación pictórica.

En la obra convergen la preocupación por la luz, heredada del impresionismo; la experiencia del “aquí y ahora”, explorada en el minimalismo; la abstracción (encarnada en la pintura monócroma, en particular de Robert Ryman), con las preocupaciones por lo inmaterial del conceptualismo; además de la atención al lugar, propia del arte de lugar específico (al responder a la arquitectura modernista de la sala).

Así, la instalación articula distintas líneas de exploración de la historia del arte, incorporando una reflexión del paso del tiempo en términos culturales.

La muestra la completa la serie de dibujos “000”, donde las marcas sutiles del grafito sobre el papel resaltan el blanco de la hoja y la simpleza de su forma.

Con esta exposición –que se sitúa entre el minimalismo, el conceptualismo y el zen–, Fernando Prieto nos propone adoptar una mirada en la que la contemplación se confunde con la meditación y esta con una atención amplificada a lo ínfimo, como quien hace de la espera un objetivo en sí mismo.

AL DETALLE
Nombre: "Luz negra"
Autor: Fernando Prieto.
Lugar: Galería del Paseo (General Borgoño 770, Miraflores).
Temporada: Hasta el 16 de abril.

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