Lima Photo 2014: la buena imagen de una feria
Lima Photo 2014: la buena imagen de una feria
Redacción EC

ADRIANA GARAVITO

Una mujer con la espalda descubierta, una vista imponente, estructuras gigantes, juegos visuales, cielos profundos, texturas en paredes, rostros apenados y mucho más.

Imágenes como estas se podrán apreciar, y por supuesto comprar, dentro de tres días en el Centro de la Imagen, durante la quinta edición de la Feria Internacional de Fotografía, Lima Photo 2014.

Este año participarán 28 galerías (entre nacionales e internacionales) y se espera que se superen los 11 mil visitantes, cifra que se registró el año pasado.

Cambios para todos
¿Pero, ahora, cuál es la importancia de una feria de fotografía en nuestra ciudad? En realidad existen varias razones y Gastón Deleau y Roberto Huarcaya, directores de la feria, las explican.

Para empezar, pone a la capital en el mapa cultural. De hecho, no se puede negar que los eventos culturales en Lima han ido creciendo y tomando protagonismo con el tiempo (tomando en consideración que es un país que recién creó un Ministerio de Cultura hace 4 años).
 
Y son estos eventos internacionales los que hacen que los nombres de nuestros mejores artistas suenen fuera de nuestras fronteras. “Es un gran momento para el Perú”, comenta Gastón. “Y es gracias a la Bienal, a Lima Photo y otras plataformas que el resto del mundo lo va notando”.
 
Por otro lado, esta permite que tanto las galerías como los artistas puedan vivir de su trabajo; vivir del arte. “El principal fin de la feria es el fin comercial”, agrega Deleau. “Lo que se busca es la compra y venta de las fotografías y este espacio lo permite. Y además lo hace de una manera asequible. Uno no tiene la oportunidad de ver obras contemporáneas concentradas en un mismo lugar así no más. Tendrías que viajar muchísimo e ir a varias galerías”.

De colección
Asimismo, por los 4 días que dura Lima Photo, el Centro de la Imagen deja de ser solo un local y pasa a convertirse en una red que conecta a todos los participantes.

Es decir, un galerista francés puede interesarse en un fotógrafo peruano y este –quizá– el próximo año tenga una muestra allá. “Son contactos que nacen aquí”, explica Gastón.

Todas estas razones son importantes. Sin embargo, hay otros fines que de pronto no son tan evidentes. “Hay otra variable que suma”, complementa Roberto Huarcaya. “El tema del coleccionismo”.

Según el fotógrafo, la presencia del coleccionismo privado es alto, pero el empresarial todavía es débil. Entonces, Lima Photo funciona como una vitrina para que este se incremente, tal como sucede en otros países.

No decores
Del mismo modo, comenta que después de cinco ediciones (y con el proyecto de seguir organizando más cada año), algo muy interesante está sucediendo con el público que recién se involucra en el mundo de la fotografía.

“Creo que la gente se puede relacionar de manera más rápida con las imágenes, a comparación de las artes plásticas”, explica Huarcaya. “Entonces, ahora se ve esta transición de dejar de comprar reproducciones o fotos solo con fines decorativos para adquirir fotografías de autor”.

Al final de todo, para los directores, eso es lo que más importa. “Que alguien venga, se dé una vuelta y decida llevarse a su espacio una imagen porque considera que con esta puede compartir emociones... De eso se trata”, afirma Deleau.