La familia Madrigal en la película "Encanto". (Foto: Walt Disney Animation Studio)
La familia Madrigal en la película "Encanto". (Foto: Walt Disney Animation Studio)
Juan Luis  Del Campo

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” es, valga la redundancia, una película encantadora desde sus colores, animación y banda sonora; la cual incluye canciones originales de . El también sexagésimo filme de es también una aventura y un homenaje a Colombia. Pero más universal es la temática de la cinta, que mezcla el drama de la inmigración con los traumas intergeneracionales, las relaciones intrafamiliares y la eterna búsqueda del ser humano en encontrar su lugar en el mundo. Los directores Jared Bush y Byron Howard - las mentes detrás de “” -y su codirectora Charise Castro Smith equilibran todas esas tramas en una historia más que competente y, más importante aún, realmente entretenida.

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Basada en la tradición literaria del realismo mágico que popularizó Gabriel García Márquez, la historia de “Encanto” se centra en Mirabel (Stephanie Beatriz), una joven de 15 años miembro de la familia más importante de su aldea: los Madrigales. El pueblo, ubicado en un lugar remoto de las montañas colombianas, fue fundado por refugiados que escapaban de la violencia y quienes fueron salvados por un poder mágico al que llamaron su ‘milagro’ y que en la actualidad queda representado por la llama de una vela que nunca se apaga.

Desde entonces, cada uno de los integrantes de la familia Madrigal ha presentado habilidades sobrenaturales como superfuerza, control del clima o el de curación al cumplir los cinco años, las cuales han utilizado para el bien de la comunidad, convirtiéndose pilares de la misma. Sin embargo, esta posición se ha visto amenazada por la paulatina desaparición de la magia, con la propia Mirabel - la única Madrigal sin un poder especial en su generación - aparentemente en el centro del desastre.

Hay mucho que querer en “Encanto”. La animación es fluida, la acción entretenida, la comedia acierta más veces de las que falla, los ambientes poseen una coloración festiva que es un deleite a la vista y las secuencias musicales imaginativas y cautivantes, tal como se espera del trabajo de Lin-Manuel Miranda.

Dos números en particular resaltan: el primero es “Surface Pressure”, una canción en tono reggaetón donde Luisa (Jessica Darrow), la hermana mayor de Mirabel y poseedora de superfuerza, habla de la presión que su don la pone frente a los demás. La otra es “Dos oruguitas”, un tema cantado por Sebastián Yatra que relata una historia de amor y resume el conflicto central de la cinta.

En muchas maneras, “Encanto” rompe con la tradición de la fórmula Disney. La protagonista no solo cuenta con sus dos padres vivos y presentes, sino también vive con su numerosa familia extendida. A diferencia de los épicos viajes de contrapartes como Elsa, Raya y Moana, Mirabel a las justas sale de su pueblo natal y la mayoría de la acción ocurre en una mágica casona - llamada creativamente ‘Casita’- que sirve como hogar para los Madrigal. Y, más importante, al contrario de otras protagonistas que se presentan como seres extraordinarios, ella es la única integrante ordinaria de una familia mágica.

La casa de los Madrigal en "Encanto" es llamada 'Casita'. (Foto: Walt Disney Animation Studio)
La casa de los Madrigal en "Encanto" es llamada 'Casita'. (Foto: Walt Disney Animation Studio)

Es este estatus el que sirve como principal motor para Mirabel durante la película, quien a pesar de vivir rodeada de una cariñosa familia no puede dejar de sentirse inadecuada, no ayudada por el tratamiento torpe de sus parientes. Es así que buscando justificar su lugar como parte de los Madrigal se encamina en un viaje para buscar la razón del debilitamiento del ‘milagro’.

Al otro lado de la moneda está la matriarca de la familia, Abuela Alma (María Cecilia Botero), quien cumple vagamente el rol de antagonista al querer ocultar los problemas mágicos de la familia y mantener - con la mano de hierro de una matriarca latina- la imagen de los Madrigal y la estabilidad de la comunidad. En ese aspecto, es particularmente dura con su nieta, queriendo mantenerla lejos de problemas e inadvertidamente resintiendo la disrupción que trae a la familia.

Este conflicto entre Mirabel y Abuela Alma sirve como el núcleo de la película y lo hace de una manera diestra e interesante, demostrando las consecuencias del trauma intergeneracional de manera similar a la de “Coco”, otra película de la ‘Casa del Ratón’ (en este caso Pixar) que explora una cultura latina como la mexicana.

Diane Guerrero interpreta a Isabela en "Encanto", la aparentemente perfecta hermana mayor de la protagonista con el poder de hacer crecer las plantas. (Foto: Walt Disney Animation Studio)
Diane Guerrero interpreta a Isabela en "Encanto", la aparentemente perfecta hermana mayor de la protagonista con el poder de hacer crecer las plantas. (Foto: Walt Disney Animation Studio)

A pesar de ser una película centrada en el concepto de la familia, irónicamente “Encanto” a veces desatiende al resto de los integrantes del clan Madrigal. Como consecuencia inevitable de las limitaciones de tiempo y su amplio elenco, el resto de los integrantes del clan tiene solo apenas unas escenas en la que destacan, antes de volverse tan irrelevantes como el resto de los personajes secundarios, una verdadera pena porque la mayoría son tan simpáticos que quieres pasar más tiempo con ellos.

La única excepción es Bruno Madrigal (John Leguizamo), el tío de Mirabel, quien se roba toda la atención desde su aparición en la segunda mitad de la película. Atrofiado socialmente por el estigma causado por su habilidad para ver el futuro y las presiones de Abuela Alma, se autoexilió de su hogar resignándose a ayudar a su familia desde las sombras, un triste espejo del futuro que podría deparar a la propia protagonista.

Maribel (Stephanie Beatriz) y Bruno (John Leguizamo) en la película "Encanto".  (Foto: Walt Disney Animation Studio)
Maribel (Stephanie Beatriz) y Bruno (John Leguizamo) en la película "Encanto". (Foto: Walt Disney Animation Studio)

Personajes complejos como Bruno, Mirabel y la Abuela Alma conllevan a mi mayor decepción respecto a “Encanto”: que a pesar de los cambios que hace a la fórmula de Disney, finalmente termina apegada a elementos cruciales de la misma. En particular, la película deja de lado la complejidad de la relación entre Madrigales, el daño que inadvertidamente se han hecho a pesar de su amor mutuo, para cerrarlo todo con broche de oro con un final feliz donde todos comieron perdices. Que no se interprete esto como un llamado a la mayor frecuencia de situaciones trágicas injustificadas en las cintas para niños - nadie quiere revivir el debate por la muerte de Optimus Prime en “Transformers” (1986) y la calidad de una película no se mide en lágrimas derramadas por su audiencia, a pesar de lo que algunos crean-, pero la rapidez con la que se soluciona un problema tan complejo da la impresión de que se trata de una subestimación de lo que pueden aceptar las audiencias, por más jóvenes que sean.

Pequeños problemas narrativos aparte, “Encanto” es una película que gustará a niños, grandes y aficionados al trabajo de Lin-Manuel Miranda. Por mi parte, sé que tendré varias de sus canciones en mi playlist por los siguientes meses.

Ficha técnica

Título original: “Encanto”.

Género: Musical, animación, comedia.

País y año: Estados Unidos, 2021.

Directora: Byron Howard, Jared Bush, Charise Castro Smith.

Actores: Stephanie Beatriz, John Leguizamo, María Cecilia Botero, Diane Guerrero, Jessica Darrow, Angie Cepeda, Wilmer Valderrama.

Estreno: 25 de noviembre en el Perú, 24 de noviembre en EE.UU.

Disponible: Cines.

Calificación: ★★★★☆ (4 de 5 estrellas posibles)

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Saltar Intro | Tráiler de "Mi pobre y dulce angelito". (Fuente: Disney)
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