Downton Abbey. (Foto: Difusión)
Downton Abbey. (Foto: Difusión)

Luego de que finalizara la exitosa serie de TV “” (2010-2015), era de esperarse una película que termine de cerrar el universo concebido por Julian Fellowes. En realidad, el filme demoraría más de lo que uno hubiera imaginado. No obstante, todo el equipo de la serie, que incluye al propio Fellowes como guionista, y a Michael Engler como director, pudo concretar esta producción que tiene de síntesis, homenaje y adiós.

Como experto en los hilos narrativos que caracterizan su microcosmos ficcional de inicios del siglo XX, Fellowes imagina una situación que ponga de cabeza el imponente castillo de Downton Abbey: la visita y breve estadía de Jorge V y María de Inglaterra. Por supuesto, los reyes llegan con su propia troupe de mayordomos y cocineros, los que tendrán que lidiar con sus pares, los sirvientes de los Crawley.

Parte del encanto de la serie, y de este filme, tiene que ver con la reconstrucción de los códigos de doble sentido que atraviesan todos los estratos sociales y políticos al interior del castillo. Siempre hay una jerarquía, y en tanto los sirvientes son indispensables para los amos, el poder puede invertirse en determinadas circunstancias. En Downton Abbey, todos son conscientes de su lugar en el mundo, y quieren permanecer en él.

Pero lo que en títulos como “Lo que queda del día” (James Ivory, 1993) hacía de la relación entre un servidor y su señor un drama crepuscular, en la película de Fellowes y Engler todo tiene un ritmo casi frenético de comedia de enredos. Y, como señuelo de aparente novedad frente a la serie de TV, aquí el guion se concentra en el enfrentamiento entre dos servidumbres que pugnan por tomar el papel estelar en las veladas de los amos.



En Downton Abbey, todos son conscientes de su lugar en el mundo, y quieren permanecer en él.

Por supuesto, todo se reduciría a una humorada banal si la trama se redujera a esta guerra de los mayordomos de la realeza versus la servidumbre de los aristócratas locales. Por ello, Fellowes esgrime una subtrama que está en todos los capítulos de la serie: la posibilidad de que los Crawley puedan claudicar a seguir viviendo en un castillo tan costoso, sobre todo ante la coyuntura de que ya no puedan heredar más riquezas.

Lo interesante de esta versión fílmica, es que resume muy bien todos los trucos y temas de la serie y, a pesar de repetirlos, logra sacarles algo de lustre. El guion es lo suficientemente ingenioso como para que la inmersión en la micropolítica y la seguidilla de complots pueda mantener la atención, lo que se apuntala gracias a algunas actuaciones magníficas —sobre todo de las veteranas Maggie Smith e Imelda Staunton—.

Pero, por otro lado, los límites de la cinta no se pueden disimular: todos los chistes del guion, todos los detalles idiosincráticos, y todas las miradas laterales a la historia de Inglaterra —lo que incluye un intento de atentar contra la vida del rey— están tan calculados, y son tan relamidos y sumarios, que asoma el peligro de que lo que vemos no sea nada más que un eco —virtuoso, grandilocuente y lujoso— de la serie de TV.



Lo interesante de esta versión fílmica, es que resume muy bien todos los trucos y temas de la serie y, a pesar de repetirlos, logra sacarles algo de lustre.

El error de esta “Downton Abbey” es que apuesta demasiado a repetir sus fórmulas. Quizá para un espectador que no haya visto la serie, pueda resultar un filme divertido, tanto crítico de ciertas jerarquías antiguas, como complaciente en su evocación de la aristocracia inglesa. Pero el problema es que seguirá siendo un filme adormecido en un estilo que no tiene nada novedoso que ofrecer. La idea de una arcadia aristocrática provinciana que se resiste a morir, se convierte en un cuento de hadas donde los personajes con las justas vibran. A veces, parece que son simples remedos de sí mismos: el academicismo y la falta de riesgo artístico le juega en contra a una cinta tan disfrutable, como olvidable.

FICHA TÉCNICA

Título original: Downton Abbey

Género: Drama, romance

País y año: Reino Unido/EEUU, 2019

Director: Michael Engler

Actores: Michelle Dockery, Maggie Smith, Imelda Staunton, Matthew Goode.

Calificación: 2 1/2.


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