Por Juan Carlos Fangacio Arakaki

La diversidad en el ‘streaming’ es engañosa. En realidad, todas las plataformas se parecen cada día más entre sí. Haga el ejercicio de mirar las parrillas de Netflix, Disney, HBO Max o Amazon: allí encontrará su necesaria cuota de superhéroes cortesía de Marvel o DC; dramas adolescentes; documentales sobre crímenes de la vida real; y unas cuantas comedias y telenovelas. También habrá algunas excepciones, por supuesto, pero son apenas una minoría que maquilla la previsible uniformidad de su contenido.