Los Premios Oscarno solo nos comparten galardones, sino también anécdotas e historias que quedan marcados para toda una vida. Este es el caso de Harold Russell, veterano de guerra norteamericano, que ganó dos estatuillas por el mismo rol en la película “Los mejores años de nuestra vida”, estrenada en 1946.
Los Premios Oscarno solo nos comparten galardones, sino también anécdotas e historias que quedan marcados para toda una vida. Este es el caso de Harold Russell, veterano de guerra norteamericano, que ganó dos estatuillas por el mismo rol en la película “Los mejores años de nuestra vida”, estrenada en 1946.
La trayectoria de Harold Russell inicia con su participación en el cortometraje documental “Diary of a Sargeant”. Luego, el director William Wyler decidió contratarlo para interpretar a Homer Parrish en la película “Los mejores años de nuestra vida”. El filme se convirtió en un fenómeno al punto de darle su primera nominación al Oscar.
La película “Los mejores años de nuestra vida” arrasó la taquilla en Estados Unidos y recaudó más de 23 millones de dólares. Además, logró estar nominada en ocho categorías. Harold Russell fue nominado en la categoría Mejor actor de reparto.
Harold Russell ganó dos premios Oscar gracias a su trabajo en la película "Los mejores años de nuestra vida". (Foto: Captura de YouTube)
La Academia no confiaba en que Harold iba a obtener un premio, por ello decidieron otorgarle un Oscar honorífico durante la gala por “llevar ayuda y consuelo a los veteranos discapacitados a través del medio cinematográfico”. Sin embargo, cuando llegó el turno de entregar el premio a Mejor actor de reparto, se leyó su nombre, un hecho que quedó marcado en la historia. Russell se consagró con dos estatuillas en los Oscar de 1947.
Harold Russell se convierte en la única figura dentro de Hollywood y en los récords de los Oscar en ser premiado dos veces en la misma gala y por el mismo rol de una película.
A pesar del gran éxito en su carrera cinematográfica, Russell cambió de rumbo y optó por volver a la universidad, ya que sus limitaciones (perdió ambas manos en la Segunda Guerra Mundial) no lo dejarían continuar.
El giro más sorprendente en toda su vida ocurrió 45 años después de ganar el Oscar, en 1992, que decide subastar una estatuilla por los problemas de salud de su esposa. Aunque para muchos este acto sería impensable, Russell defendió su decisión. A través de esta venta, obtuvo más de 55,000 dólares.
Hoy, la historia de Harold Russell sigue siendo citada como uno de los relatos más extraordinarios en la historia del cine y de los Premios Oscar.