"The Walk": Joseph Gordon Levitt habla de su papel en el filme
"The Walk": Joseph Gordon Levitt habla de su papel en el filme

Enviado especial a Cancún

En “3rd Rock from the Sun” era tan solo un chico de 14 años que con su carisma se ganó a la audiencia televisiva. A los 19, semanas antes de terminar de grabar la comedia, protagonizó su primer drama, “Manic”. Desde entonces, la carrera de se desarrolló principalmente en el cine: “500 Days of Summer”, “El origen” y “Batman: El caballero de la noche asciende” son solo algunas de sus películas. En Cancún atendió a El Comercio y un grupo de periodistas que asistieron para ver un adelanto de su próximo filme: “The Walk”. En él, Gordon Levitt se mete en la piel de Philippe Petit, el funámbulo francés que logró cruzar las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York caminando sobre una cuerda. “Esa habilidad puede ser adictiva”, sostiene el actor. “Llega un punto en el que simplemente te sientes con la capacidad de caminar sobre la cuerda, y piensas que nada puede salir mal. Eso es peligroso”, agrega.

Empezaste tu carrera bastante joven. ¿Pensaste desde aquel entonces en los papeles que querías hacer para que tu carrera fuera tan diversa?

En realidad nunca pensé en mi carrera en general, sino siempre traté de enfocarme en lo que me inspiraba cada papel en cada momento. Creo que cuando comienzas a orientar tu carrera hacia algo en particular, sacrificas ejecución actoral. 

¿El punto de quiebre en tu carrera ocurrió mientras hacías “3r Rock from the Sun” o mucho después? 

Siempre recuerdo que fue la película “Manic” la que me dio la oportunidad de mostrarme en un papel completamente diferente. Tenía 19 años y pude hacer mi primer papel de hombre –ya no de niño– junto con Don Cheadle. Me gusta pensar en ella como un punto de quiebre y no muchas personas saben eso.

¿Es “The Walk” el punto más alto de tu carrera? 

Interpretar a un francés es, sin duda, algo que quería hace tiempo. Es algo loco para un estadounidense. Escuchaba las voces en mi cabeza que decían que tal vez no lo haría bien, que los que me conocen sabrían que estaba fingiendo el acento. Al final, me sentí muy agradecido de hacerlo.

¿Cuán demandante puede ser caminar sobre la cuerda?

Demasiado. Es un gran ejercicio tratar de mantener el equilibrio, pensando que cualquier pequeño desliz te hará caer al piso. Es un cansancio físico muy diferente al de ejercitar el cuerpo. Caminar sobre la cuerda es bueno para la salud, aunque no tanto para tus pies.

Durante el rodaje de la película trabajaste con el mismo Philippe Petit. ¿Cómo fue su relación? ¿Qué tanta injerencia tuvo él en la realización de la película?

Recuerdo que él mencionaba cuán particular veía la realización de Robert [Zemeckis, director del filme], quien hacía repetir varias tomas de una manera muy específica para lograr transmitir lo que quería. Nunca encontrarás una toma que esté por las puras en sus películas. Eso es lo que lo diferencia de otros directores. Sobre mi interpretación, con Petit siempre hablé mucho y lo entiendo, porque si hicieran una película sobre mí, sin duda tendría muchas más recomendaciones de las que él me dio [risas].

¿Provocó muchos cambios en la manera en que lo interpretaste?

Al contrario, siempre fue muy positivo y alentador. Me hizo sentir muy bien, fue muy amable.

Él vive en Nueva York, donde hicieron el rodaje. ¿Practicaron juntos?

Estuve en su casa, donde tiene la cuerda que usó cuando cruzó el World Trade Center. La tiene puesta en su patio y camina en ella todos los días. En esa misma cuerda practiqué y el proceso no es tan complicado: primero caminas sobre ella al nivel del piso y luego la vas subiendo poco a poco.