Libro compila las mejores ponencias sobre Julio Ramón Ribeyro
Libro compila las mejores ponencias sobre Julio Ramón Ribeyro
Redacción EC

RICARDO GONZÁLEZ VIGIL

El reconocimiento internacional de la obra , (1929-1994), ya apreciable en sus últimos años de vida, se ha ido acrecentando, a paso firme y sin pausa, después de su muerte. Cada vez son más los especialistas que lo sitúan entre los mejores cuentistas hispanoamericanos, al lado de los infaltables y , con la compañía (depende del crítico) de , y . También no falta quien aprecie altamente la originalidad de sus o su interés por un género poco cultivado en español como es el diario (“La tentación del fracaso”).

Todo lo cual torna necesaria la realización de simposios que actualicen la valoración de su escritura multifacética. Tarea cumplida cabalmente por el Congreso Internacional “Julio Ramón Ribeyro por tiempo indefinido”, organizado, a veinte años de su desaparición física, los días 4, 5 y 6 de junio de este año, gracias a la labor conjunta de la Academia Peruana de la Lengua y el Instituto de Investigaciones Humanísticas de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Una selección de las ponencias, contando con la coordinación de Gladys Flores Heredia, Javier Morales Mena y Marco Martos Carrera, ha sido reunida en un volumen de consulta obligada, publicado por el fondo editorial de las dos instituciones mencionadas, más la participación de un nuevo sello: la Editorial Cátedra Vallejo.

El notable poeta , Presidente de la Academia Peruana de la Lengua, sintetiza la valoración de los participantes en dicho evento académico, de un modo que concuerda con el título del simposio (“Julio Ramón Ribeyro por tiempo indefinido”): “Los autores y sus ponencias aquí reunidas hacen una apuesta, un vaticinio, que el prestigio ganado por Ribeyro, sólido en la tradición peruana, no sólo resistirá la incuria del tiempo, sino que sabrá encontrar la multitud de lectores que merece en el futuro. (…) Ribeyro ya es un clásico, con todos los pergaminos que esa palabra supone, un escritor que es leído en su tiempo y es vuelto a leer por sucesivas generaciones de lectores, alguien que de ser un escritor de capillas secretas, poco a poco, se va trasladando al sitio más abrigado del fervor popular” (pp. 11-12).

Las ponencias recogidas abordan todos los géneros y fusiones “apátridas” del extraordinario artífice de “La palabra del mudo”: el cuento (Eva María Valero, Américo Mudarra, Paloma Torres, Fernando Carrasco y Gladys Flores H.); la novela (Macedonio Villafán, Jorge Ramos, Segundo Castro y Raúl Jurado); el teatro (Eliana Vásquez); el ensayo (Antonio González Montes, Néstor Tenorio Requejo y Javier Morales Mena); el diario, el epistolario y los textos autobiográficos (Marco Martos, Jorge Coaguila, Sandra Granados, Rafael Anselmi y Álex Flores) y, por cierto, las celebradas “Prosas apátridas” (Jorge Valenzuela).

Abundan las apreciaciones esclarecedoras. Sirva de muestra una particularmente luminosa: enfocando los “finales trágicos” de sus narraciones, Paloma Torres Pérez-Solero subraya cómo Ribeyro aborda la toma de conciencia, un componente fundamental de la tragedia según Aristóteles, (anagnórisis): “Esa ‘toma de conciencia’ que pone el acento final en la interioridad del personaje y en su capacidad, no para cambiar un mundo oprimente, sino para tomar conciencia de él sin necesidad de que esto signifique comprenderlo. Esta toma de conciencia es su único poder frente a una realidad que Ribeyro dibuja como oprimente, azarosa e impasible a las maniobras de los personajes, cuya ilusiones quedan permanentemente frustradas” (p. 53). Es decir, una toma de conciencia que no redondea en la sabiduría (Esquilo, Sófocles o Aristóteles), sino en un escepticismo afín al “qué se yo” del escepticismo de Montaigne y, en mayor media, los realistas (Balzac, Flaubert y Maupassant).