Actualmente, Montalbetti está embarcado en el siguiente proyecto encargado por el Departamento de Humanidades de la PUCP, según refiere: “una introducción a la lingüística que le sigue la pista a una idea que va de Aristóteles a Saussure a Lacan a Chomsky". (Foto: César Campos/GEC)
Actualmente, Montalbetti está embarcado en el siguiente proyecto encargado por el Departamento de Humanidades de la PUCP, según refiere: “una introducción a la lingüística que le sigue la pista a una idea que va de Aristóteles a Saussure a Lacan a Chomsky". (Foto: César Campos/GEC)
Czar Gutiérrez

Entre el desconcierto y el asombro. Más o menos eso provocaría la aparición de “Perro negro, 31 poemas”, volumen con el que (Callao, 1953) inicia una trayectoria poética que parecía no tener precedentes en nuestra tradición. “Fin desierto” (1997), “Llantos elíseos” (2002), “Cinco segundos de horizonte” (2018), “El lenguaje es un revólver para dos” (2008) o “Apolo Cupisnique” (2012) terminarían solidificando esa impresión. El lanzamiento de la reedición peruana de “Simio meditando (ante una lata oxidada de aceite de oliva)” genera esta conversación en torno al lenguaje y sus intersticios, radio de acción del bardo.

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-Poemas a veces herméticos, a veces en clave, hilvanados con pistas falsas. Poemas que alternan entre el significante y su implosión. Su desmontaje. ¿Cómo escribes tus poemas? ¿Escribes, construyes, destruyes lo que piensas?

Todo eso. Cuando escribo, me des-digo constantemente. Decir y des-decir: lo hago para que mi lenguaje no agarre mucha confianza consigo mismo. Y al final, sí, aparecen las pistas falsas y yo mismo caigo en ellas. Todo des-decirse es una forma de des-dicha, finalmente. El poema es primariamente un objeto sonoro. Ese objeto sonoro no existe antes de que se encarne en fonemas, sílabas, palabras, frases… y luego se embarque en una cierta modulación de toda esa masa sonora, una prosodia, un movimiento.

-Y cuando ‘aparece’ el poema, ¿es soplo sideral o transpiración terrenal? ¿O, de tan ubicuo, inexistente?

Los poemas son objetos materiales, creados por seres humanos. Pueden ser complejos o evanescentes pero ‘aparecen’ sólo cuando su mera fisicidad los muestra. Esto es cierto aún de los poemas que suelen llamarse “místicos”. No hay misticismo sin misti-sismo, sin materia en movimiento.

-¿Qué génesis tiene “Simio Meditando”?

Ninguna peculiar. Tal vez nace del miedo a haber encontrado un lenguaje con el que podía trabajar con cierta comodidad. Apenas asoma la comodidad yo me siento incómodo. Pero los poemas comenzaron a escribirse agarrados a un flujo sintáctico sólido y a un método de construcción mediante fragmentos que funcionaba. En el fragmento 8 del poema Vietnam digo “Escribir no dice qué hay—no nombra”. Creo que va por allí la cosa.

-‘Qoyuntura Qoyllurit’i’, el inédito agregado en la edición peruana, ¿cómo encuentra su anclaje precisamente en este (y no en otro libro)?

Antonio Cisneros decía que algunos poemas “llegan tarde”, en el siguiente sentido: terminas un libro, lo publicas, sigues escribiendo y te sale un poema que perfectamente pudo haber sido incluido en el libro publicado. Eso porque uno todavía escribe con la resaca de lo anterior. En general es peligroso, porque terminas prolongando una forma que ya has usado y corres el riesgo de abusar de ella. En el caso de QQ sólo me he animado a publicarlo ahora, como bonus track de la nueva edición. No es un poema ‘nuevo’, sino uno que llegó tarde a “Simio”.

EL LENGUAJE ES UN REVÓLVER

PhD en Lingüística por el Instituto Tecnológico de Massachusetts, Montalbetti es un explorador de la palabra lanzado a trabajar entre sus intersticios. No se considera pesimista ni humanista. Tampoco se considera realista u optimista “porque un optimista es un pesimista vegetariano. Soy un lingüista”, dice a secas. Igual es un rara avis en la poesía peruana y, en su calidad de discípulo de Noam Chomsky y fundador de la revista Hueso Húmero, cada una de sus apariciones convoca un torrente intelectual que equilibra entre la densidad de sus versos y la transparencia de sus clases en la Universidad Católica.

-Donne, Lacan, Derrida, Foucault, Saussure: ¿semejante corpus referencial hace que tus ensayos a veces expliquen tu poesía? ¿O que tus poemas siembren algunos pretextos que tus ensayos cosechan?

Mi formación es de lingüista. Creo que hago lingüística todo el tiempo, cuando escribo ensayos y cuando escribo poemas. Mi interés fundamental está puesto en el lenguaje. Para bien y para mal. En verdad, no me siento parte de “la literatura” como forma cultural ni de “la poesía” como género literario. El poema es lingüística por otros medios.

-¿La naturalidad con la que los políticos peruanos corrompen el lenguaje es la misma con la que operan frente a las instituciones de la República?

El lenguaje mismo no se corrompe. Nuestros políticos no lo corrompen, simplemente no saben qué es. Y como no saben qué es han hecho lo que hacen los niños cuando no entienden algo: lo rompen. Ya no hay lenguaje. Ya no lo ‘usan’. Sólo repiten repeticiones de repeticiones. En las raras ocasiones en las que uno encuentra a un político usar el lenguaje, deberíamos festejarlo.

-¿Por qué este 2020 sería nuestra última oportunidad para evitar el Bicentenario?

Es que, como dijeron los Cadillacs, “no hay nada que celebrar”. Y es celebración lo que prima. Toda celebración es una forma de distracción. No deberíamos distraernos tanto. Por ejemplo ¿no deberíamos discutir si queremos seguir con un sistema en el que lo único que se puede hacer, o no hacer, es plata; un sistema que produce tanta estupidez?

-Todo indica que es inevitable (como la pandemia).

No sé si las pandemias son evitables o si ésta en particular lo fue. Lo que sí es evitable es no tener un lenguaje que nos permita decir algo sobre ella. La Iglesia, las iglesias, que (del Papa hasta abajo) deberían tener un discurso que enganche con lo que ocurre, no dicen nada. Nuestros “filósofos” tampoco parecen tener nada que decir. Entonces, el único discurso que escuchamos sobre el virus es la danza de los números: de muertos, de contagiados, de recuperados, de niños, de… O quejas repetidas: tenemos un Estado precario, etc. No hay lenguaje.

MÁS INFORMACIÓN

“Simio meditando (ante una lata oxidada de aceite de oliva)” es reeditado por el Álbum del Universo Bakterial.

Presentación: 22 de setiembre. 7:30 p.m.

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CORRECCIÓN

En la versión original publicada el 18 de septiembre se señalaba que Mario Montalbetti nació en Lima. Corregimos el 20 de septiembre para dejar en claro que el autor nació en el Callao.

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