Poesía en Lima: 'Postales' y el viaje hacia uno mismo
Poesía en Lima: 'Postales' y el viaje hacia uno mismo
Redacción EC

…En las piedras descansa una cabeza

como descansa el tiempo y la pena…
Cusco (viaje a macchupicchu y a quispicanchis)

Rudy Jordán

En Crónicas desde Mongo, Luis Felipe Ángeles –Sofocleto– apunta que el viajero es un desconocido en busca de lo incógnito. De la misma forma en Postales (Paracaídas, 2014) Fernando González-Olaechea se propone desentrañar en el símbolo, en el hecho cotidiano, el hermetismo de aquellos lugares que conforman su bitácora  personal de viajes.

–¿Cuál es el hilo conductor del libro?
–La contemplación, la capacidad de poder maravillarnos en el viaje y de reconocernos permanente en movimiento. Una condición fundamental de quienes somos como seres humanos es que estamos permanentemente explorando.

Marcapata atravesada por una carretera (Cuzco), el Malecón Cisneros en bicicleta, un amanecer en el puerto de Cádiz (España) son algunas de las postales que, tras reposar de un largo periplo, el poeta  ha fijado y que ahora alumbra en este poemario constituido por veinte poemas-objeto que tienen la novedad de ser desplegables.

…Los gallinazos vuelan en círculos sobre la Plaza Mayor
y sobre alguna casa detrás de la avenida Abancay:
las casas son viejas como los gallinazos…

(Cielo de Lima en el Invierno)

Como corresponsal de prensa, González-Olaechea ha cubierto sucesos e historias en lugares como Cusco, Lisboa y Madrid. Aquellos apuntes que carecían de pertinencia periodística son el insumo para estos versos, distinguidos por una voz narrativa de emoción controlada que hace recordar poemarios como la Piedra Alada de José Watanabe.  

–¿Ante los ojos del viajero la realidad se transforma por ser nueva, pero cómo te transformas tú con el viaje?
–Necesariamente hay un viaje externo e interno. Si uno viaja apurado se le pasan cosas en la urgencia de la noticia; de otro lado, si uno se queda filosofando de manera infructífera se encierra en sí mismo y eso no te permite confrontarte con las personas y los lugares con los que te encuentras.

…Hay tres goteras sobre
la sala y otra sobre la escalera que me lleva al balcón.
Desde la cama adivino
si lo que hay sobre mis ojos son estrellas o gotas…

(Carmen bajo)

Para el poeta resulta difícil establecer su relación con estos lugares que ha convertido en postales. Solo sé que me pertenecen. Como dijo Julio Ramón Ribeyro cuando le consultaron sobre Lima o París ‘estos lugares son parte de mí como mis órganos”.

Gonzáles-Olaechea espera que en Postales el lector pueda reconocer esos espacios pero, sobre todo, que puedan reconocerse ellos mismos en esos espacios. “Si es así habré triunfado”, sentencia.

Este viernes a las 7:30 de la noche  se presenta Postales en la librería del Fondo de Cultura Económica (Calle Esperanza 275). El periodista y escritor Fabricio Tealdo y el editor de Paracaídas Juan Pablo Mejía estarán a cargo de los comentarios.

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