A la izquierda Miguel Bosé, quien desató la polémica por sus comentarios contra las vacunas; así como contra Bill Gates, su nuevo enemigo. Fotos: AFP.
A la izquierda Miguel Bosé, quien desató la polémica por sus comentarios contra las vacunas; así como contra Bill Gates, su nuevo enemigo. Fotos: AFP.
Daniel Goya

Tal vez el mundo del espectáculo se acostumbró a las declaraciones polémicas de . Un comentario subido de tono en los ochentas, una declaración sobre la bisexualidad en los noventas, una publicación contra las autoridades políticas en sus redes sociales. Pero lo que ha sucedido en las últimas horas ha puesto de vuelta y media a las redes.

Básicamente, el autor de “Morena mía” ha dicho en su cuenta de Twitter que el Covid-19 es “la gran mentira de los gobiernos” y que existiría una gran conspiración para controlar a la población mundial a través de las vacunas y de la nueva tecnología 5G.

La farmacéutica GAVI, para quien no lo sepa, es propiedad de la fundación BILL & MELINDA GATES, los especialistas en vacunas fallidas que tantas víctimas han causado alrededor del mundo. India les ha expulsado y denunciado. África aún acarrea sus consecuencias”, publicó el artista (las mayúsculas son suyas).

El cantante español, que vive actualmente en México y que perdió a su madre por coronavirus, califica a Bill Gates de “eugenésico”, y no solo eso. También asegura que “en el pasado habló reiteradamente de más, sobre su proyecto de vacunas que portasen microchips o nano bots, para obtener todo tipo de información de la población mundial con el sólo fin de controlarla”. Asimismo, advierte que la tecnología 5G, aquella que viene a reemplazar la 4G y que tiene relación con la velocidad y cobertura del internet, es también parte del plan de conspiración para dominar el mundo. “Una vez que activen la red 5G, clave en esta operación de dominio global, seremos borregos a su merced y necesidades”, dice el autor de “Amante Bandido”.

Por supuesto, .

Otros artistas antivacunas

Mayin Bialik tiene un doctorado en neurociencia, pero es más conocida por su papel de Amy Farrah Fowler en la exitosa serie “The Big Bang Theory”. La mujer de ciencia y actriz decidió no vacunar a ninguno de sus dos hijos. “Somos una familia que no se vacuna, pero no hacemos afirmaciones sobre las decisiones individuales de las personas. Basamos las nuestras en la investigación y las charlas con nuestro pediatra, y hemos estado conformes con esa decisión, pero obviamente hay una gran controversia al respecto”, dijo a la revista People.

Otra actriz que comparte la misma idea es Kristin Cavallari, quien se hizo conocida por su participación en el reality “Laguna Beach: The Real Orange County”. Ella aseguró que no vacunaría a su hijo por el riesgo a que se vuelva autista. “He leído muchos libros sobre el autismo. Hay un grupo pediátrico llamado Homestead o… Home First… Nunca han vacunado a ninguno de sus hijos, y nunca han tenido un caso de autismo”, dijo en el programa Fox Business “The Independents”. Cavallari también se refirió a otras enfermedades que estarían ligadas a las vacunas. “Hay estadísticas muy alarmantes con respecto al contenido de las vacunas y lo que provocan –asma, alergias, infecciones del oído, todo tipo de cosas. Y sentimos como si estuviéramos tomando la mejor decisión para nuestros hijos”, indicó.

Jim Carrey no necesita presentación en el mundo del cine, pero su posición frente a las vacunas no es tan conocida. El actor de “The Truman Show” escribió un artículo para el Huffington Post donde cuestiona los vínculos que habría entre la vacunación infantil y el desarrollo del autismo. “Si hemos de creer que el veredicto del ‘tribunal de vacunación’ en estos casos significa que todas las vacunas son seguras, entonces también debemos considerar los veredictos de ese mismo tribunal en los casos de Hannah Polling y Bailey Banks, que decidieron que las vacunas fueron la causa del autismo y, por tanto, asumir que ninguna vacuna es segura. Es evidente que las dos son conjeturas irresponsables, y ninguna de estas opciones es prudente”, publicó el actor, quien en 2008 participó en una marcha en Washington llamada “Vacunas más ecológicas”, que pedía la eliminación de las toxinas en las vacunas de los niños y cambiar los calendarios de vacunación de los menores.

Por su parte, Alicia Silverston, la ex batichica de la década del noventa, escribió un libro titulado “La mamá agradable”, donde asegura que “si bien no ha habido un estudio concluyente sobre los efectos negativos de un riguroso calendario de vacunación igual para todos, cada vez hay más evidencia en casos puntuales de médicos que han recibido angustiados llamados telefónicos de padres diciendo que su niño nunca más fue el mismo de antes después de recibir una vacuna”. Silverston nunca vacunó a Bear, su hijo, y está orgullosa de declarar que jamás recibió una gota de ningún tipo de medicina.

En fin, digan lo que digan estos famosos . De acuerdo al doctor peruano Manuel Manrique, las vacunas surgen de la inoculación de los virus en las vacas. “Existen muchos tipos de vacunas que juegan un rol importante en el fortalecimiento del sistema inmune, y esto lleva a que se pueda atacar al virus de forma más precisa, sabiendo sus puntos débiles”, explica Manrique.

“El médico que a finales del siglo XVIII relacionó a las vacunas con el autismo sustentó una investigación que luego fue rechazada por la comunidad científica por encontrarla fraudulenta y finalmente se le retiró el título de médico. Pero el daño que causó su publicación ante los ojos del interés público ya se había dado. Todas las vacunas tienen efectos adversos; que pueden ir desde alergias, dependientes a las características del individuo que recibe la vacuna, hasta síntomas generales y similares a los catarrales, y esos de lejos son los más comunes. Pero el beneficio que se obtiene de las vacunas sobrepasa los riesgos que se pueden tener al recibirlas", agrega Manrique.

Mayim Bialik, recordada por su papel como Amy Farrah Fowler en "The Big Bang Theory", no cree en las vacunas. (Foto: CBS)
Mayim Bialik, recordada por su papel como Amy Farrah Fowler en "The Big Bang Theory", no cree en las vacunas. (Foto: CBS)

¿De dónde viene el movimiento antivacunas?

Greig Watson de la BBC en un artículo publicado en enero de este año cita a la historiadora Kristin Hussey quien sostiene que cuando a finales del siglo XVIII el médico de Gloucestershire Edward Jenner probó con éxito la teoría de que inocular con una leve dosis de viruela bovina protegía contra la viruela, su método se propagó rápidamente por Europa, pero rápidamente hubo objeciones desde el punto de vista sanitario, religioso, científico y político. “Algunos sintieron que el método, que usaba material obtenido de las vacas, era insalubre o poco cristiano, ya que usaba materia de criaturas inferiores”, afirma Hussey. “Algunos disputaban el hecho de que la viruela se transmitiera de persona a persona. Pero muchos simplemente se opusieron a que se les dijera lo que era bueno para ellos", agrega.

Durante el siglo XIX, en Inglaterra, se dieron leyes en las que se decretaba la gratuidad de las vacunas y su obligatoriedad. “Por primera vez se actuaba sobre un área de la vida privada de las personas: su salud, que no había sido gobernado antes”, comenta Hussey. “Y las vacunas no eran tan seguras como lo son ahora: algunas personas se enfermaron gravemente e incluso murieron. Si hubiera estado viva en ese momento, también habría sido cautelosa con las vacunas”, reconoce.

En la ciudad de Leicester se llevaron a cabo protestas muy fuertes en 1885 de parte de ciudadanos que se negaban a vacunarse contra la viruela. Esto hizo que muchas autoridades promovieran una alternativa a la vacunación llamada Método Leicester que consistía en reportar rápidamente los casos, aislar al paciente de sus familiares y quemar las pertenencias del infectado de viruela. Entre 1892 y 1894 se registró un nuevo rebrote de viruela y los resultados parecían respaldar el Método Leicester versus la vacunación. Se registraron 370 casos (una tasa de 20,5 contagiados por cada 10.000 habitantes) y se contabilizaron 21 muertes. Esto significó una tasa mucho más baja que la que se había registrado en otras ciudades donde sí habían acatado la vacunación como Warrington, con 125 muertes y Sheffield con 144.

El supuesto éxito maravilloso del método Leicester se basó en el hecho de que utilizó un sistema probado de notificación y cuarentena, en combinación con el beneficio de la hospitalización, cuyo personal sanitario había sido vacunado. En una población pequeña esto puede funcionar, pero a medida que la población crece, este método se vuelve insostenible”, explica Hussey para la BBC.

Estos antecedentes son enarbolados por las personas que suelen estar contra la vacunación. Pero lo que no se menciona es que en Londres, donde la vacunación se acató de forma generalizada, la tasa de contagio fue de 5,5 por cada 100.000 habitantes, casi cuatro veces menos que en Leicester.

Las películas, las series y las novelas han abordado los temas de conspiración y control mundial en muchas ocasiones. Pero cada vez más parece que viviéramos en una de esas ficciones. Recientes estudios de la revista “The Lancet”, publicados en el diario “El País” de España, señalan que el 26% de los franceses no aceptaría la vacuna contra el COVID-19 si estuviera lista. Del mismo modo, de acuerdo con la Universidad de Cambridge, el 12% tampoco se vacunaría y, según Reuters, en Estados Unidos un 25% rechazaría la vacuna contra el coronavirus.

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