Agencia Reuters

Agencia de noticias

 tuvo su ceremonia inaugural en Tel Aviv. Concursantes de 41 países caminaron el domingo por la alfombra naranja en la Plaza de la Cultura de la ciudad israelí, dejando de lado preocupaciones de seguridad y llamados a un boicot de grupos en favor de los palestinos.

La edición 64 del Festival de la Canción de Eurovisión tiene sus semifinales el martes y jueves en Tel Aviv, la capital del entretenimiento y los negocios de Israel, antes de la gran final del sábado.



En lugar de la tradicional alfombra roja se desplegó una naranja, como el color de la compañía que patrocina el festival internacional, en la plaza de Tel Aviv donde se encuentra el Teatro Nacional Habima y la Orquesta Filarmónica de Israel.

"Todos están emocionados en mi equipo. Estoy realmente feliz de estar aquí", dijo la cantante chipriota Tamta, la primera artista que recorrió la alfombra rodeada de fotógrafos y periodistas, y donde desfiló poco después Miki Núñez, el representante de España.

Las cuatro miembros de la banda polaca Tulia ofrecieron una breve muestra de su estilo de canto folclórico llamado "spiewokrzyk" para animar a la multitud.

El finlandés DJ Darude dijo que los artistas detrás de las cámaras del festival estaban "saludándose y pasándolo bien".


Había preocupaciones de que el festival pudiese ser interrumpido por un aumento de la violencia en la frontera entre Israel y la Franja de Gaza. Pero un cese del fuego que entró en vigor hace una semana se ha respetado.