Quilca se especializó en ejecución de batería de música brasileña y jazz, y en arreglos musicales para formatos pequeños y big band.
Quilca se especializó en ejecución de batería de música brasileña y jazz, y en arreglos musicales para formatos pequeños y big band.
Juan Diego Rodriguez Bazalar

Su aparición televisiva en los últimos Latin Grammy fue escueta: fue él quien le entregó el trofeo de Mejor Grabación a Alejandro Sanz. Pero antes de eso, en la parte de la ceremonia que quedó afuera de la pantalla chica, Óscar Quilca Barcelli tocó la batería en el tributo a Juanes, junto al ensamble liderado por la cantante estadounidense Sofia Carson. “En tres ocasiones he ganado la beca que da la Fundación Cultural Latin Grammy, y este año decidieron llevar a algunos becados a la ceremonia. Ricky Martin nos presentó como embajadores. Yo fui el único peruano”, cuenta el músico.

El ensamble liderado por Sofia Carson que homenajeó a Juanes en la última edición de los Latin Grammy. Juntos tocaron “Yerbatero”.
El ensamble liderado por Sofia Carson que homenajeó a Juanes en la última edición de los Latin Grammy. Juntos tocaron “Yerbatero”.

Quilca llevó cursos en la Escuela de Música de la UPC, pero pronto se trasladó a Sao Paulo y estudió en Souza Lima. Más adelante, viajaría a Nueva York y se matricularía en Berklee. “En Brasil aprendí mucho, teoría, ritmos brasileños, jazz, pero lo que más me impactó fue conocer a músicos talentosos que seguían siendo muy humildes. En Estados Unidos pude juntarme con gente de diversas culturas y tocar con grandes como Oscar Stagnaro, Russell Taylor, Jo Lawry y Dee Dee Bridgewater. En todo este tiempo he tenido más de 200 presentaciones”, dice.

EL ANSIADO DEBUT DISCOGRÁFICO

Quilca Barcelli se va a dedicar al latin jazz, género que le permite explorar los límites de sus propios gustos. “La música que más me ha influenciado es la afroperuana, la brasileña, el funk. ¿Músicos? Kiko Freitas, Gigio Parodi, Eva Ayllón, Susana Baca, Art Blakey, Elvin Jones, Edu Ribeiro, Max Roach y Joao Bosco”, comenta. Y ya es tiempo de condensar todo eso y sacar a la luz su propia cosecha. “Cachaça & Pisco” será el nombre de su primer álbum, producción que verá la luz en junio de este año. Los detalles: serán cinco o seis composiciones instrumentales que combinarán batería, bajo eléctrico, guitarra acústica y eléctrica, cajón peruano, congas, bongos, tamborín, zurdo y otros más.

“Otro de mis planes para el 2020 es mudarme a Los Ángeles y entrar a su escena musical. Va a ser un gran desafío competir con los músicos más extraordinarios del mundo, pero tengo confianza en que las cosas saldrán bien”, anota.