"Mi ilusión más grande como ciudadana de este país es que la cultura, que es la que más nos representa a nosotros mismos, cobre el lugar que tiene que tener", afirma Susana Baca. (Foto: Elías Alfageme/ GEC)
"Mi ilusión más grande como ciudadana de este país es que la cultura, que es la que más nos representa a nosotros mismos, cobre el lugar que tiene que tener", afirma Susana Baca. (Foto: Elías Alfageme/ GEC)
Redacción EC

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Por Natalia Lizama

Como cantante, compositora e investigadora, se ha convertido en una figura clave en el desarrollo del folclore latinoamericano y artífice del renacimiento de la música afroperuana.

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Esta labor se ha visto potenciada el último jueves al obtener su tercer , esta vez por su disco A Capella, que se impuso en la categoría de Mejor Álbum Folclórico. La producción, compuesta por 16 canciones y un bonus track, fue grabada en su casa de Santa Bárbara (Cañete) durante la cuarentena y rescata un repertorio en donde se luce la voz de la artista. El Comercio conversó con ella tras la obtención de este reconocimiento.

-¿Cómo nació ‘A Capella’, un disco en el que canta sin músicos?

A Capella es el resultado de una situación extrema de saber que una no puede dejar de seguir cantando por las vicisitudes de la vida. Una vez me tocó presentarme cuando moría mi hermana, esa misma tarde tuve que salir al escenario y cantar... A Capella es esta respuesta a este silencio que nos imponía la pandemia, entonces decidí cantar, mi esposo me impulsó a hacerlo y lo hicimos. Grabamos 17 canciones que tuvieran la intensidad, no podía ser una canción llena de ritmo porque necesitaría músicos, en este caso tenía que ser un disco de una gran contención.

-¿Cuán complicado fue grabar en cuarentena?

Esa es otra magia. Es pararte frente a un micrófono en un lugar cerrado donde solamente tienes una pared, ni siquiera un espejo para mirarte y cantarte a ti misma. Eso de inventarse los ojos, un público que no está, unos ojos imaginarios y grabar. Es cierto, es más fácil técnicamente grabar sólo una voz que grabar instrumentos, pero grabar sola implica estar en la frontera de la emoción, porque si no, no lo puedes hacer.

-¿Qué significa este tercer Latin Grammy en su carrera?

Este Grammy, es lo que hace la vida con sabiduría. Es decir, el tercer Grammy ratifica que lo que hice en mi vida, una carrera de emociones, y esto me lo confirma, es como la ratificación de un gran árbol de mangos cuando llega a una cierta edad madura, sus mangos también maduros en sí mismos ya están llenos de sabor. Para mí el Grammy es esto, es la ratificación de que lo que he hecho ha estado siempre en el camino correcto y honesto.

-¿A quién se lo dedica?

Se lo dedico a los jóvenes que son la continuidad de todo, se lo dedico a los jóvenes que son ese impulso que te hace sentir que la vida no ha terminado sino que continúa, se lo dedico a todas esas mujeres y hombres que han tenido que salir en plena pandemia en momentos difíciles a seguir construyendo hogar y patria. Y, entonces, esas dos son mis fortalezas, las fortalezas que guían y que hacen que todo lo que haga alimentado por las palabras de los poetas tenga un sentido en el arte y tenga un sentido en la vida.

-Un día después de que Manuel Merino asumiera como presidente usted renunció a la Comisión Consultiva Nacional de Cultura del Ejecutivo, a la cual fue designada recién a inicios de mes. ¿Cuál fue la razón?

Yo no podía poner mis pies, mi corazón y mi alma en una comisión que hubiese sido manejada políticamente por un gobierno que no tenía ningún respaldo y que no era digno. Entonces, si mañana tengo que regresar a la comisión consultiva es porque deberá ser un gobierno de democracia, un gobierno aceptado por todos nosotros, un gobierno democrático que permite el pensamiento de todos. En ese caso, yo regreso.

-¿Cuánto tiempo meditó su renuncia?

Casi nada, yo sentí que algo ya no me representaba en esa comisión de un presidente autonombrado y golpista. Algo en mí se rebelaba para seguir en ese momento y renuncié, renuncié así con los pies, con las entrañas, con el corazón, con la cabeza. Renuncié porque sentí que los que quedaban en la función pública no eran dignos representantes de nada. Ahora que estamos nuevamente en una democracia tolerante y abierta, yo regresaría si me vuelven a llamar. Creo que las ideas y el corazón puestos que tenía en esa comisión inicial volverán a florecer.

-¿Pensó cómo su salida afectaría al sector cultural?

Pensé que sí, que dejar el espacio era de alguna manera como decirles no a los demás compañeros, toda gente con tanta voluntad, con tanto empeño, con tanta honestidad. Pero también sentía que un paso como este, quizás, nos llevaría a todos a renunciar y proponer desde otra esquina, la misma voluntad y la misma fuerza, pero avalados por la sociedad, no por ese Gobierno espurio de esa semana que no representaba a nadie, que representaba más bien lo inapropiado.

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-¿Cree usted que después de esta crisis política el sector cultural tome más importancia y fuerza en el gobierno?

Ojalá que sí. Mi ilusión más grande como ciudadana de este país es que la cultura, que es la que más nos representa a nosotros mismos, cobre el lugar que tiene que tener. No es posible que en un país con la riqueza cultural que tiene, la cultura no nos represente. Esto es una sin razón, un contrasentido. Cuando viene alguien de afuera, ¿a qué viene? Viene a vivir nuestra cultura, a dejarse llevar de la mano por nuestra cultura. No vienen a ver edificios, no somos un país que ofrece edificios, no ofrece la última marca del automóvil, ni ofrece la última moda y lo chic de esa moda...

-Ellos vienen en busca de algo auténtico…

La gente viene acá a gozar de una culinaria fina de ancestros, a gozar de un patrimonio monumental, a gozar de artistas que tienen la capacidad de emocionarse y emocionar al que lo escucha. Ese es el país que nos hace válidos hacia fuera y es una incongruencia que esa cultura no tenga el espacio que debe tener. No es posible que el Perú invierta como Estado menos de cuarenta centavos de dólar por habitante. Esto es patético

-¿Además del COVID-19, qué otros factores cree usted retrasaron el desarrollo del sector cultural durante este año?

Yo creo que peor que el COVID-19, que lo ha vivido todo el mundo, esta pandemia universal ha mostrado el pensamiento retrógrada de algunas fuerzas políticas.

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