Keith Moon estaba intoxicado. Poco antes de salir al escenario del Cow Palace, había decidido mezclar tranquilizantes de caballo con brandy. Con las baquetas le daba duro a la batería de su banda The Who, y de un momento a otro no pudo más y se desmayó. Como un acto de solidaridad (y de búsqueda de fama) un miembro del público subió al escenario y tocó las tres últimas canciones del concierto. Si eso no es rock and roll...

Keith Moon nació en Londres en 1946 y la escena antes descrita es solo una de aquellas postales de rebeldía que dejó en vida. Su pasión por la batería la desarrolló desde joven. Era un chico hiperactivo; golpear una batería fue solo un acto natural. Y  a los doce fue miembro de su primera banda, "Sea Cadet Corps". Cuando cumplió 17 años (1964) se unió a The Who y su talento fue reconocido de inmediato, así como su carácter autodestructivo. Debido a su adicción a romper los instrumentos en el escenario -entre otras cosas- se ganó en poco tiempo el apodo de "Moon the loon" (Moon el lunático).

UNA PERSONALIDAD MUY PARTICULAR
La mayoría de veces Keith Moon no podía entrar al estudio de grabación porque hacía reír al resto de los miembros de la banda. Así, tenía que encontrar la manera de escabullirse al estudio y a veces prestaba su voz para los coros de algunas canciones.

Lamentablemente, con el tiempo, sus adicciones y descontrol ocasionaron que su talento con la batería se desvanezca. Además, se dice que fue diagnosticado con trastorno límite de personalidad. Para haber sido parte de toda una generación, Keith Moon no la tuvo fácil. El 6 de setiembre murió de una sobredosis de Clometiazol. Irónicamente, tomaba estas pastillas para lidiar son sus síntomas de abstinencia de alcohol. 

Recuérdalo con tres canciones de The Who

"Baba O'Riley"

"My generation"

"Who Are You"

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