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“Los asesinatos de la Casa Poe: la experiencia inmersiva que convierte al público en detectives en Miraflores
La obra teatral inmersiva invita al público a ingresar como detective, seguir pistas ocultas y reconstruir un crimen inspirado en los relatos más emblemáticos de Edgar Allan Poe.
Un crimen perturba la calma de la Calle Alcanfores. Apenas cae la noche, los policías Clifford y Morrison vuelven a recorrer los pasillos de La Casa Poe, un espacio donde los indicios del asesinato se resisten a desaparecer. Quienes se atreven a entrar —convertidos en detectives novatos al recibir un pin que los vincula al caso— cruzan un umbral donde cada detalle levanta sospecha. Desde ese primer paso, la ficción empieza a tomar cuerpo en “Los asesinatos de la Casa Poe”, la nueva experiencia de Countdown Miraflores.
Un crimen perturba la calma de la Calle Alcanfores. Apenas cae la noche, los policías Clifford y Morrison vuelven a recorrer los pasillos de La Casa Poe, un espacio donde los indicios del asesinato se resisten a desaparecer. Quienes se atreven a entrar —convertidos en detectives novatos al recibir un pin que los vincula al caso— cruzan un umbral donde cada detalle levanta sospecha. Desde ese primer paso, la ficción empieza a tomar cuerpo en “Los asesinatos de la Casa Poe”, la nueva experiencia de Countdown Miraflores.
La puesta en escena se despliega en los dos niveles del edificio, ambos habitados por personajes espectrales inspirados en la obra de Edgar Allan Poe. Las habitaciones funcionan como cápsulas narrativas donde se encuentran objetos inquietantes, murmullos lejanos y fragmentos de relato que aparecen. Los detectives —espectadores y protagonistas— recorren rutas distintas, recogiendo pistas que se ocultan en la penumbra y que, pieza a pieza, los acercan al corazón del crimen.
Los espectadores recorren rutas distintas, descubriendo elementos escondidos en la escenografía que los acercan a identificar a los hermanos Usher como sospechosos clave.
“Los relatos de Poe son tan ricos y tan oscuros que permiten construir experiencias que se sienten vivas”, afirma el director Mario Gaviria sobre esta propuesta que mezcla la acción performativa con la lógica del acertijo, mientras la historia se fragmenta en breves encuentros con personajes que parecen habitar un tiempo paralelo.
Así, descifrar al culpable se convierte en un reto compartido, pero la verdadera apuesta es la vivencia del recorrido: un tránsito entre los conocimientos previos del asistente sobre la obra de Poe, y los motivos que suelen impulsar a sus personajes. “Hay una guía para quienes son nuevos, pero si se sabe de la obra del autor las cosas toman su rumbo naturalmente al seguir las pistas”, explica Gaviria.
Cada ambiente del recorrido presenta personajes inspirados en relatos de Edgar Allan Poe, cuyas historias fragmentadas revelan nuevas piezas del crimen.
Detalles del crimen
En la enigmática Casa Poe, la historia de varios asesinatos permaneció oculta durante años. Los seis hermanos Usher —figuras envueltas en misterio y decadencia— se convirtieron en los principales sospechosos, cada uno con motivaciones tan disímiles como inquietantes. Este hallazgo obliga a Clifford y Morrison a reabrir el caso y convocar al público para reconstruir los hechos. No existe un único recorrido: cada visita activa nuevas combinaciones, nuevas interpretaciones y nuevas posibilidades de descubrir a los culpables.
Las habitaciones, habitadas por espectros que fueron víctimas, dialogan directamente con seis relatos emblemáticos de Edgar Allan Poe. La institutriz, la amante, el socio, la esposa, el interés amoroso y la amiga de la infancia emergen como figuras detenidas en un instante trágico. Sus historias no se cuentan de manera lineal, sino que se intuyen en la forma en que habitan el espacio, en los objetos que protegen o temen, en la atmósfera que los envuelve.
Los asistentes ingresan a La Casa Poe convertidos en detectives novatos, guiados por pistas ocultas entre habitaciones cargadas de misterio.
El recorrido está construido sobre un equilibrio entre teatralidad, juego e interacción. Las pistas aparecen escondidas entre pliegues de la escenografía, en la textura de la utilería y en sutiles variaciones de los personajes. Habitaciones inspiradas en “El retrato oval”, “El barril de amontillado” o “El gato negro” introducen tonos distintos de tensión, convocando aspectos del terror clásico sin recurrir al sobresalto fácil. La narrativa se sostiene en una estética cuidada, casi pictórica, donde cada detalle aporta a la sensación de habitar una obra literaria viva.
De cara a los próximos proyectos, el equipo planea explorar otros universos literarios —el de Borges o el de Cortázar— no desde el terror, sino desde la intriga, el juego y la complejidad de sus mundos. La idea es construir experiencias donde la literatura se plasme en un espacio interactivo, un territorio donde el público no solo observe, sino que participe activamente, empleando sus saberes y su intuición para descifrar los misterios que cada autor dejó insinuados entre líneas.