Por Juan Luis Del Campo

Conor O’Malley no la está pasando bien. El niño de 13 años no solo tiene que encargarse de todos los quehaceres del hogar en apoyo a su madre enferma y enfrentarse a los matoncillos de su colegio, sino que cada noche tiene un visitante inusual en sus pesadillas. Lo que no quiere confesar el casi adolescente es que cada vez que el reloj marca las 12:07 a.m. “Un monstruo viene a verme”. Se trata de un viejo tejo con la peculiar habilidad de caminar y hablar, que se ha tomado la misión de contarle historias y buscarle sus verdades, incluso aquellas que no quiere confesarse a sí mismo.