No existe una cura para la celulitis, pero sí se puede atenuar.
No existe una cura para la celulitis, pero sí se puede atenuar.
Milenka Duarte

La celulitis es una alteración de la piel que afecta a más del 80% de las mujeres. Los cambios hormonales, el estilo de vida y la carga genética son algunos factores asociados a ella. Celebridades como Madonna, Demi Moore y Penélope Cruz estarían librando una batalla contra la piel de naranja en busca de una figura envidiable, como la que proponen las ondas de choque, un tratamiento de última tecnología, no invasivo, indoloro y de alta efectividad para combatir cualquier indicio de celulitis.


Según indica el doctor Carlos Huamán, es un procedimiento no quirúrgico que se utiliza en diferentes campos de la medicina, como la urología, la fisioterapia y hoy se está introduciendo en la estética. Consta de impulsos acústicos de un pico de energía y una amplitud de presión positiva muy elevada.

La doctora Giulianna Berrocal, del Centro de Medicina Estética de la Clínica Ricardo Palma, asegura que las ondas de choque actúan sobre las células grasas, responsables de la aparición de la celulitis; permiten una revascularización; y ayudan a mejorar el drenaje linfático y el tono, la textura y la elasticidad de la piel, gracias a la regeneración de colágeno y elastina. Asimismo, proporciona una reducción de grasa en las células adiposas.

Con este tratamiento se puede obtener entre un 60% y 70% de mejora, pero, como indica el especialista Huamán, es fundamental realizar una fusión de distintos tratamientos de la medicina ortomolecular y estética para alcanzar mayores beneficios.

Berrocal también anota que se debe considerar una alimentación saludable y realizar actividad física. Ella señala que si bien es un tratamiento muy efectivo –ya que desde la primera sesión se nota la disminución de la piel de naranja y el aumento del flujo sanguíneo–, es importante que el paciente sepa que no existe cura para la celulitis, pero sí se puede atenuar.

Este tratamiento, según indica la especialista, se puede realizar una o dos veces a la semana y deben ser de 6 a 10 sesiones como mínimo, cada una de 30 a 40 minutos, según el área que se vaya a tratar.

PROCEDIMIENTO
Berrocal indica que el médico primero hace una evaluación para determinar el tipo de celulitis: grado I, no es visible y debe apretarse fuertemente la zona para percibir la lesión; grado II, se ve apretando levemente la zona; grado III, cuando a simple vista se observa la celulitis; grado IV, cuando puede ser doloroso y presenta retención de líquidos y edemas. Las ondas de choque solo son efectivas para los tres primeros tipos.

Tras identificar las zonas a tratar, se procede a aplicar un gel conductor y se regula las ondas y la intensidad de la máquina según la tolerancia del paciente. Finalmente, se coloca el cabezal sobre la parte del cuerpo a tratar y este aplica un masaje linfático que rompe los nódulos grasos donde se aloja la celulitis. Berrocal advierte que este tratamiento no puede aplicarse en personas con marcapaso, que padezcan de enfermedades crónicas como hipertensión o diabetes, o que sufran de coagulopatías. Tampoco es recomendable para gestantes ni madres lactantes.

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