
Un extraño y desconcertante incidente ocurrió en Whittier, Los Ángeles, cuando un gran trozo de lo que parecía ser hielo sucio cayó repentinamente sobre una vivienda, perforando el techo y causando alarma entre los ocupantes. El impacto fue tan fuerte que dejó un agujero visible en la estructura y esparció restos por toda la sala, mientras el dueño y las autoridades intentaban entender qué había ocurrido exactamente.
La propietaria del inmueble, Thania Magana, relató a NBC4 Los Angeles que recibió una llamada desesperada de su inquilino, Yuder Grau, alrededor de las 11:18 de la mañana. “Él me dijo: Thania, hubo una explosión”, contó. Al llegar al lugar, se encontró con una escena impactante: escombros por toda la habitación, el techo destruido y fragmentos del objeto esparcidos sobre el sofá y la mesa.
Grau comenzó a recoger los restos del misterioso material y notó algo inquietante: un fuerte olor proveniente del hielo. Ante la incertidumbre, decidieron guardar los fragmentos en una bolsa y luego en el congelador para intentar analizarlos más tarde. Poco después, Magana compartió una imagen del objeto en un grupo local de Facebook, donde comenzaron a surgir teorías de todo tipo.
Entre las hipótesis más llamativas apareció una que relacionaba el hecho con la misión espacial Artemis II. Aunque fue solo una especulación en redes, el comentario se volvió viral entre quienes intentaban explicar el origen del extraño bloque.

Sin embargo, la propietaria considera más probable otra explicación: el paso constante de aviones sobre la zona. “Cada cinco minutos pasa uno, ya sea rumbo a Long Beach o a LAX”, señaló.
Expertos también han ofrecido posibles explicaciones. El meteorólogo del citado medio y piloto privado David Biggar indicó que en algunos casos este tipo de objetos pueden ser residuos congelados provenientes de aeronaves, como agua residual o líquidos de los sistemas de los aviones. También mencionó que la acumulación de condensación o fallas en sistemas de drenaje podrían provocar la formación de hielo que, en condiciones extremas, se desprende en pleno vuelo.
Biggar añadió que, aunque los sistemas están diseñados para evitar la formación de hielo, fallos mecánicos como válvulas o sellos defectuosos pueden permitir la acumulación de humedad que luego se congela a gran altitud.
Tras revisar el tráfico aéreo del momento, Magana identificó al menos tres vuelos que pasaron sobre la zona, incluidos aviones de Southwest Airlines y Delta Air Lines. Ambas aerolíneas informaron posteriormente que no se habían registrado irregularidades en esas operaciones.

El incidente pudo haber terminado en tragedia. La propietaria confesó que el inquilino había considerado descansar en el sofá apenas minutos antes del impacto. “Sigo pensando en el ‘qué hubiera pasado’… probablemente no estaría con nosotros”, dijo conmovida.
Los bomberos inspeccionaron la estructura y recomendaron asegurar el techo, especialmente ante la llegada de lluvia. Mientras tanto, la Administración Federal de Aviación (FAA) señaló que aún no ha recibido un informe oficial, aunque aseguró que revisará cualquier reporte relacionado.
Por su parte, la NASA no ha emitido comentarios sobre la especulación que vincula el caso con Artemis II, mientras el misterioso bloque de hielo sigue generando preguntas sin respuesta clara en Los Ángeles.
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